Publio Carisio
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Publio Carisio (en latín Publio Carisius) fue legado del emperador César Augusto en Lusitania. Intervino en las Guerras Cántabras contra los Astures.
[editar] Vida
Fue hijo de Tito Carisio. Se ganó la confianza de César Augusto en las guerras civiles, que lo nombra legado de Lusitania. Ejerce este cargo entre el año 26 a.C. y el 22 a.C.
Su intervención en las Guerras Cántabras fue decisiva para la derrota de los Astures en Lancia y en la posterior conquista de la Asturias Transmontana. Al mando de una legión, gracias a la traición de los brigecios, pudo repeler el ataque por sorpresa que los astures planeaban contra las legiones acampadas junto al Esla y después lanzar un contraataque contra la ciudad astur de Lancia. Carisio estaba también al mando de las legiones que sitiaron a los astures en el Monte Medulio.
En la conquista de la Asturias Transmontana (la actual Asturias), sus legiones abrieron una vía de entrada a través de las montañas de la Cordillera Cantábrica que todavía conserva su nombre: la vía de la Carisa. Junto a esta vía se han encontrado los restos del campamento romano, en el Monte Curiechos, que albergó a sus tropas.
Terminada las guerras contra cántabros y astures en el año 25 a.C., funda la ciudad de Emérita Augusta (Merida) con los soldados licenciados de las legiones V Alaudae y X Gemina.
Durante su mandato acuñó denarios de plata con la efigie de Augusto en el anverso y en con su nombre y cargo -P. CARISIVS LEG AVGVSTI- en el reverso, y también dos series de ases de bronce en un taller itinerante y en Lucus Augusti (Lugo), con el busto de Augusto en el reverso y la caetra o escudo redondo indígena en el reverso.
A pesar de sus victorias, tuvo que hacer frente a una sublevación de los astures en el año 22 adC, en la que fue auxiliado por Cayo Furnio, legado de la Tarraconense, y que provocó su cese.
Dión Casio atribuye este levantamiento a un comportamiento severo y cruel por parte de Carisio con los astures; sin embargo Carisio, en su gestión también supo ganarse las simpatías de los pueblos indígenas, como prueba la confianza mostrada por los brigecios y el hecho de que su nombre fuera tomado por algunos de ellos.
[editar] Bibliografía
- Jorge Camino, Yolanda Viniegra y Rogelio Estrada (2005): La Carisa: Ástures y Romanos Frente a Frente, ISBN 84-7925-287-1.
[editar] Véase también

