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Incorporación de Tarija a Bolivia en 1826

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La ciudad de Tarija y territorios pertenecientes a su departamento (entonces provincia) y a otras vecinas, fueron objeto de una disputa por su posesión entre la Argentina y la entonces recién aparecida Bolivia, litigio que se resolvió en 1889.

Tabla de contenidos

[editar] Antecedentes

Una real provision del virrey del Perú, Toledo, del 22 Enero de 1574, permitió a Luis de Fuentes y Vargas, fundar la Villa de Tarija, cuyos dominios eran: 20 leguas hacia el territorio del pueblo de los chichas, La Nueva Chocaya y Tierra de Paz al norte, 30 leguas al este, norte y sud de los pueblos chiriguanos de Guancané, Guacara y Comechones, que estaban comprendidos en la parte septentrional de los Llanos de Manso.

Una Real Cédula del 15 de Septiembre de 1772, disponía que el río Pilcomayo, que atraviesa el Chaco, hasta Asunción, se encontraba dentro del corregimiento de Tarija.

Como parte del Virreinato del Río de la Plata, la ciudad de Tarija formaba parte de la Intendencia de Potosí.

El partido de Tarija fue creado en 1785 separándolo del partido de Chichas dentro de la Intendencia de Potosí, con capital en la villa de San Bernardo de Tarija.

Dos cédulas del rey de España del 17 de febrero de 1807 ordenaron segregar el partido de Tarija, con Chichas y el Chaco, de la Intendencia de Potosí y del Arzobispado de Charcas e incorporarlos a la Intendencia de Salta del Tucumán y al obispado de Salta, pero la revoluciones de 1809 y 1810 impidieron en parte el pase jurisdiccional, dependiendo en la práctica Tarija de Salta en lo militar y eclesiástico y de Potosí en lo civil, gubernativo y judicial. Un Cabildo Abierto rechazó la decisión el 25 de julio de 1807.

A través de una nota remitida el 25 de junio de 1810 el cabildo de Tarija fue uno de los primeros en aceptar la Revolución de Mayo, integraron al cabildo las siguientes personas: Mariano Antonio de Echazú (presidente y alcalde de primer voto), José Antonio Reguerín (alcalde de segundo voto), José Antonio de Larrea (regidor y comandante de armas), Juan Díaz Chávez (regidor ejecutor), Juan de Dios Evia y Baca (regidor decano), Ambrosio Catoyra (regidor), Miguel Jerónimo de Tejerina (regidor) y Vicente de Ichaso (síndico procurador general), en ese mismo año el caudillo Olivera se sumaba a las fuerzas del Ejército del Norte en la lucha contra los "realistas" (partidarios de la continuidad de gobierno colonial español).
Un Cabildo Abierto celebrado el 18 de agosto designó a José Julián Pérez de Echalar como representante de Tarija a la Junta Grande reunida en Buenos Aires.

Otra Cédula Real del 2 de marzo de 1811 ratifica y confirma en todas sus partes la Cédula Real de 1807 y reitera claramente que Chichas está incluida en el Partido de Tarija.

[editar] La guerra de independencia

El territorio de Tarija debió hacer frente a seis invasiones realistas durante la guerra de independencia.
La primera invasión estuvo al mando de Pío Tristán en 1812; la segunda, de Pezuela en 1814; la tercera en 1817 al mando de La Serna; la cuarta, la comandó Pedro Antonio Olañeta también en 1817; la quinta, nuevamente estuvo al mando de Olañeta y Valdez en 1818; la sexta, en 1819 estuvo al mando de Canterac.

El general realista La Serna llegó a Tarija a fines de noviembre de 1816, nombrando como comandante y subcomandante de Tarija a Mateo Ramírez y a Andrés Santa Cruz.

Bajo ocupación realista 1816 el Cabildo de Tarija no pudo enviar diputados al Congreso de Tucumán que proclamó la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Para la vecina región de Chichas que también integraba la jurisdicción de la Intendencia de Salta, el Director Supremo Gervasio Antonio de Posadas reconoció a los exiliados coronel mayor Campero y al cura párroco del pueblo chicheño de Livi José Andrés Pacheco de Melo la elección realizada el 17 de octubre de 1815 en la villa de Tupiza. Sólo Campero pudo integrarse al Congreso de Tucumán.

El 15 de abril de 1817 tras la batalla de La Tablada de Tolomosa, las tropas independentistas al mando de Gregorio Aráoz de Lamadrid y las fuerzas gauchas locales que conformaban la republiqueta de Tarija, estaban comandadas por Eustaquio Méndez, Francisco Pérez de Uriondo y José María Avilés derrotaron a las fuerzas "realistas" (en las que revistaba Andrés de Santa Cruz hasta entonces), liberándose por tal combate al territorio de Tarija, pero el 11 de julio de 1817, el comandante español Mariano Ricafort retomó la ciudad, las acechanzas realistas se mantuvieron hasta la muerte de Pedro Antonio Olañeta el 1 de abril de 1825 en la batalla del Tumusla. Méndez y José María de Aguirre liberan Tarija tras una decisiva batalla el 8 de marzo de 1825.
Previamente Manuel Belgrano, quien tenía entre sus subordinados a Eustaquio Méndez, había donado una importante cantidad de dinero que había recibido como premio a sus victorias militares, para que se construyeran escuelas públicas en las ciudades de Tarija, Tucumán, Jujuy y Santiago del Estero.

[editar] Comienzo de la cuestión de Tarija

Enviado por el mariscal Sucre el coronel Francisco Burdett O’Connor se dirigió a Tarija y desplazó al teniente-gobernador Felipe Echazú (nombrado por el gobernador de Salta, Álvarez de Arenales) nombrando en mayo de 1825 al coronel, hasta entonces realista, Bernardo Trigo al frente de la ciudad. O’Connor realizó estas acciones bajo las órdenes recibidas de Sucre, ya que Potosí reclamaba jurisdicción sobre el territorio.

El congreso general constituyente de Buenos Aires, por decreto de 9 de mayo de 1825, declaró que "aunque las cuatro provincias del Alto Perú [Chuquisaca – incluyendo entonces a Oruro –, Cochabamba, La Paz, Potosí], han pertenecido siempre a este Estado, es la voluntad del congreso general constituyente, que ellas queden en plena libertad para disponer de su suerte, según crean convenir a sus intereses y a su felicidad", despejando el camino a la independencia altoperuana.

Un "cabildo abierto" controlado por las tropas de O'Connor, Trigo y los montoneros de Eustaquio Méndez Arenas "Moto", el 6 de junio de 1825, eligió a tres diputados (José Mariano Ruiloba, Baltasar de Arce y Joaquín de Tejerina), para que participaran de la asamblea convocada por Antonio José de Sucre para que las 4 provincias del Alto Perú decidieran su futuro, aunque éste (Sucre) no había convocado a Tarija en su Decreto del 9 de febrero de 1825. El decreto al referirse a Potosí convocaba "tres diputados por Potosí, Chayanta, Porco, Chichas y uno por Atacama y Lípez". Fueron electos Joaquín Tejerina y los presbíteros José Mariano Ruiloba y Baltazar de Arce, pero no se les permitió incorporarse a esa asamblea.

El 16 de julio el Cabildo bajo control de los altoperuanos se dirigió al gobernador de Salta general Juan Antonio Álvarez de Arenales, manifestando su "adhesión al Alto Perú", Arenales viajó a Tarija, destituyó a Trigo y repuso como teniente-gobernador a Felipe Echazú, pero al acercarse O'Connor con sus fuerzas militares, Arenales se retiró a Salta, siendo repuesto Trigo en el gobierno de la ciudad.

El 6 de agosto de 1825 nace la República de Bolivia sin incluir a Tarija.

El 13 y el 26 de agosto de 1825 el Cabildo de Tarija controlado por Trigo comunicó a la Asamblea Boliviana su "voluntad" de mantenerse como una parte del Alto Perú.

El 17 de noviembre de 1825 todo el territorio de Tarija es reconocido como parte integrante de las Provincias Unidas del Río de la Plata por Simón Bolivar y reintegrado como unidad al delegado argentino Ciriaco Díaz Vélez en marzo de 1826. A cargo del gobierno como teniente-gobernador quedó Mariano Echazú, aliado y subordinado al gobernador de Salta General Álvarez de Arenales.

José Felipe de Echazú y Domingo Arce viajaron en 1826 como representantes tarijeños ante el Congreso Constituyente Argentino que se celebraba en la ciudad de Buenos Aires que aprobaría una constitución unitaria y declararía a Tarija como una provincia argentina separada de Salta con un área mucho más extensa que la actual (incluyendo Chichas y Lípez), tal provincia argentina de Tarija contaba con un área de 183.126 km², siendo Juan Felipe Echazú su primer gobernador, ungido como tal el 30 de junio de ese año y siendo principal capitular Domingo Arze.
Fueron diputados el clérigo José Ruyloba y Joaquín de Tejerina y Hurtado, incorporados por el Congreso Constituyente Argentino el 27 de agosto de 1826.

Mariano Gordaliza fue nombrado nuevo gobernador argentino, tomando medidas en contra de quienes deseaban incorporarse a la República de Bolivia, un cabildo abierto celebrado el 26 de agosto de 1826 tras la toma del cabildo por los montoneros de Mendez (quien estaba preso), nombró nuevamente a Bernardo Trigo para gobernar a Tarija, eligiendo diputados (José Fernando de Aguirre y José María de Aguirre) al Congreso boliviano que los aceptó en Chuquisaca el 23 de septiembre de 1826. El 7 de septiembre de 1826, otro cabildo abierto ratificó su determinación de incorporarse a Bolivia.

El 3 de octubre de 1826, Antonio José de Sucre, promulgó la Ley boliviana que autorizó la incorporación de los diputados de Tarija al Congreso Constituyente de Bolivia. Previamente Simón Bolivar había acordado la restitución de Tarija a cambio del reconocimiento de Bolivia y de la Puna de Atacama, pero no llegó a concretarse debido al retiro de Alvear de las negociaciones por el comienzo de la guerra argentino-brasileña que debilitó enormemente a la Argentina.
Otro cabildo abierto tuvo lugar el 17 de octubre de 1826, en el que se declaró "sus vínculos naturales, geográficos, etnológicos y su voluntad de pertenecer a Bolivia(...) Tarija consentía antes desaparecer de la Tierra que dejar de ser boliviana; que su voluntad era pertenecer a Bolivia y sin Bolivia no quería existir ni en el mapa geográfico".

El Congreso argentino, por ley de 30 de noviembre de 1826, elevó a Tarija a la categoría de provincia, pero para entonces ya se hallaba incorporada a la República de Bolivia, por lo que la ley no tuvo efectos prácticos. La Guerra del Brasil facilitó la continuidad de la anexión de Tarija a Bolivia.

El 24 de septiembre de 1831 el presidente de Bolivia, Andrés de Santa Cruz Villavicencio y Calahumana, promulgó la ley de erección de la Provincia de Tarija en departamento, ya que hasta entonces era parte del Departamento de Potosí, aunque recién en 1839 tal medida se hizo efectiva.

Juan Manuel de Rosas, realizó gestiones en febrero de 1833 para reclamar la devolución del Departamento de Tarija. El 19 de mayo de 1837, ante las incursiones de tropas de la Confederación Peruanoboliviana en las provincias de Salta y Jujuy Rosas declara la guerra a esa confederación.
El general argentino Alejandro Heredia pasó a ser el comandante del Ejército del Norte, siendo sus principales subalternos los generales Gregorio Paz y Manuel Virtu quienes con escasas y bisoñas tropas de reclutas lograron recuperar Jujuy y el norte de Salta. Este ejército estaba mal pertrechado y sólo contaba con tropas de las provincias de Tucumán, Santiago del Estero, Salta, Jujuy, Catamarca e incluso tarijeños. Cuatro motivos explican tal limitación de las fuerzas por la parte argentina: en primer lugar se mantenía la guerra civil entre unitarios y federales, en segundo lugar las fuerzas bonaerenses, santafesinas, entrerrianas y correntinas se veían obligadas a enfrentar a las fuerzas coloradas de Fructuoso Rivera apoyadas por Brasil, en tercer lugar existía un bloqueo naval francés que ponía en directo peligro a las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, en cuarto lugar Rosas sospechó de un fortalecimiento del caudillo tucumano Alejandro Heredia, lo cual fue motivo para desinteligencias en el Estado Mayor.
El 13 de septiembre de 1837, tropas peruanobolivianas al mando del mercenario alemán Otto Philip Braun derrotaron al argentino Felipe Heredia en Santa Bárbara cerca de Humahuaca. Luego, el 11 de junio de 1838, otra división argentina al mando de Felipe Heredia, fue nuevamente derrotada por las tropas al mando de Timoteo Raña en la batalla de Iruya. Una fracción al mando del General Gregorio Paz fue derrotada el 24 de junio de 1838 en el combate de Coyambuyo en las serranías de Montenegro, cerca de Padcaya por las tropas al mando de Braun, poniendo fin a la guerra.

El 20 de enero de 1839 las fuerzas chilenas logran la victoria de Yungay, luego de la cual la Confederación Peruano-boliviana se disolvió e indirectamente la Argentina quedaba también victoriosa en la guerra por el triunfo chileno. El 26 de abril de 1839 el gobierno argentino terminó oficialmente la guerra.

El esfuerzo bélico argentino se centraba en evitar un ataque francés y brasileño, de hecho el ataque promovido desde el exterior sobre la Confederación Argentina se tradujo en 1840 en una incursión desde Montevideo de tropas unitarias al mando de Juan Galo Lavalle, tal incursión promovió la existencia de una efímera "Coalición del Norte" en Argentina, Coalición apoyada por Bolivia y aplastada por Manuel Oribe, el oriental Manuel Oribe persiguiendo a los restos del ejército unitario llegó hasta La Quiaca, desde allí se propuso ingresar en Lípez y Tarija contando con cierto apoyo de la población (noviembre de 1841) sin embargo Rosas presionado por Francia e Inglaterra se negó a proseguir expresando que la reincorporación debía ser fruto de negociaciones y no de la guerra, pese a que el general Velasco, nuevo presidente de Bolivia, estaba dispuesto a negociar la situación de Tarija. En una consulta, los habitantes de Tarija decidieron permanecer en Bolivia. [1]

El reclamo argentino incluía las poblaciones de Cotagaita, Tupiza, San Antonio de Lípez, Esmoraca, Estarca y Camblaya. El límite norte corría por el río Pilaya y continuaba luego posiblemente por el río Tumusla hasta la Cordillera Axial de los Andes.

Por el tratado del 10 de mayo de 1889, Argentina renunció a su reclamo sobre Tarija y Chichas, Bolivia, en compensación, cedió un territorio que había perdido: la Puna de Atacama, territorio que se encontraba en poder de Chile luego de la Guerra del Pacífico (1879-1880).

[editar] Enlaces externos

La cuestión de Tarija

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