Historia de la Argentina
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El comienzo de la prehistoria en el actual territorio de la República Argentina se produce con los primeros asentamientos humanos en el extremo sur de la Patagonia hace alrededor de 13.000 años. Las primeras civilizaciones agroalfareras se establecieron en el noroeste andino desde el siglo XVIII adC. El comienzo de la historia registrada por medio de quipus por el Imperio Inca en el noroeste argentino ocurrió en la segunda mitad del siglo XV.
La historia escrita de lo que hoy es Argentina, comenzó con la llegada de cronistas españoles en la expedición de Juan Díaz de Solís en 1516 al Río de la Plata, hecho que señala el comienzo de la dominación española en esta región. En 1776 la corona española creó el Virreinato del Río de la Plata, entidad aglutinadora de territorios a partir de la cual, con la Revolución de Mayo de 1810, comenzaría un proceso gradual de formación de varios estados independientes, entre ellos el que llevó el nombre de Provincias Unidas del Río de la Plata. Con la declaración de la independencia el 9 de julio de 1816 y la derrota militar del Imperio Español en 1824, se formalizó lo que a partir de la organización como un estado federal en 1853 se conoce hoy como República Argentina.
[editar] Prehistoria
El 56% de la población argentina contemporánea tiene al menos un antepasado entre los pueblos originarios precolombinos. La historia y herencia indígena en Argentina han tendido a ser marginadas por una tradición historiográfica y una cultura predominante que ha definido al pueblo argentino, como un "pueblo europeo transplantado" (Darcy Ribeiro).
[editar] Poblamiento
Imagen:Piedramuseo2.jpg El científico argentino Florentino Ameghino (1854-1911) elaboró una teoría que afirmaba el origen pampeano del Hombre (el Homo Pampeus); pero ésta fue luego refutada y dejada de lado.
Los primeros seres humanos que arribaron al actual territorio argentino parecen haber llegado por el extremo sur de la Patagonia provenientes de lo que hoy es Chile. Los restos más antiguos de la presencia humana se encuentran en Piedra Museo (Santa Cruz) y se remontan al 11.000 años adC. Junto con los yacimientos de Monte Verde (Chile) y Pedra Furada (Brasil) constituyen, hasta el momento, los sitios de poblamiento más antiguos hallados en Sudamérica. Estos yacimientos sustentan la teoría del poblamiento temprano de América (pre-Clovis).
Otro antiguo asentamiento fue ubicado en Los Toldos, también en la provincia de (Santa Cruz), con restos que datan de 10.500 años adC.
Estos primeros habitantes del territorio argentino se de dicaban a la caza de milodones, (mamífero parecido a un gran oso con cabeza de camello, ya extinguido) e hippidions (caballos sudamericanos que desaparecieron hace 8.000 años), además de guanacos, llamas y ñandúes. Imagen:SantaCruz-CuevaManos-P2210651b.jpg
Cerca de allí, también es posible ver las pinturas de manos y guanacos estampadas 7.300 años adC en la Cueva de las Manos (Río Pinturas, Santa Cruz). Se trata de una de las expresiones artísticas más antiguas de los pueblos sudamericanos y ha sido declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.
Para el año 9.000 adC ya había comenzado el poblamiento de la pampa, en tanto que la zona del noroeste del país comenzó a ser habitada hacia el año 7.000 años adC.
[editar] Zonas culturales
Los pueblos aborígenes argentinos se dividieron en dos grandes grupos: los cazadores y recolectores, que habitaban la Patagonia, la Pampa y el Chaco; y los agricultores, instalados en el Noroeste, Cuyo, las Sierras de Córdoba y, más tardíamente, en la Mesopotamia.
[editar] Conquista y época colonial (1516-1806)
Los primeros europeos llegaron a la región en la embarcación de Américo Vespucio en 1502. El navegante español Juan Díaz de Solís visitó lo que actualmente se conoce como Argentina en el 1516. Pedro de Mendoza fundó el Puerto de Santa María del Buen Ayre (luego acortado a Buenos Aires) en 1536. Sin embargo, el asentamiento fracasó debido a las hambrunas y los conflictos con los indígenas. Algunos de los habitantes de la población, privados de alimentos y sitiados por los indígenas, se vieron llevados al canibalismo. La ciudad fue abandonada, y sus pobladores se establecieron en Asunción.
En 1580, Juan de Garay refundó la ciudad de Trinidad y Puerto de Santa María del Buen Ayre, que con el tiempo sería conocida simplemente como Buenos Aires. Esta ciudad, así como todas las que se encontraban en lo que hoy es la República Argentina, formaban parte del Virreinato del Perú.
En 1776, los españoles elevaron el estatus de esta región de gobernación a virreinato, al establecer el Virreinato del Río de la Plata. Este virreinato abarcó lo que hoy es Argentina, Uruguay y Paraguay, así como la mayor parte de la actual Bolivia.
Durante esta época Buenos Aires se convirtió en un puerto floreciente, aunque acosado por el contrabando provocado por el monopolio comercial de España. Los españoles se habían hechos ricos con el oro y la plata y también con plantaciones de tabaco, azúcar y/o cacao sembradas y cosechadas por indígenas en condiciones de virtual esclavitud.
España impuso el cristianismo y el castellano. En toda la Hispanoamérica regían las costumbres y modas españolas, aunque las diferentes etnias y culturas que integraron la población colonial también encontraron mecanismos para preservar algunos aspectos de sus patrimonios culturales, linguísticos y religiosos, que muchas veces se fusionaron entre sí para generar nuevas manifestaciones culturales.
España impuso en sus colonias americanas un sistema de castas fundado en el grado de la supuesta "pureza de sangre" que derivaba de una estricta clasificación de las personas por razas e híbridos. Los españoles sostenían que existían tres razas (blanca, india y negra) y diez posibles híbridos (mulato, mestizo, zambo, tercerón, cuatralbo, zambaigo, tresalbo, mulato prieto, zambo prieto y cuarterón). Los híbridos se consideraban "manchados" o de "sangre impura", pero existían diferencias entre ellos ya que, mientras la "sangre india" "manchaba" por tres generaciones, la "sangre negra" "manchaba" para toda la eternidad. En la cima del sistema de castas se encontraban los españoles peninsulares, considerados de "sangre pura" a los que se reconocía la mayor cantidad de privilegios, seguidos de los españoles americanos, conocidos como "criollos", descendientes legítimos de padre y madre españoles, pero con menos derechos que aquellos. En el lugar más bajo de la escala social se encontraban los "negros" ocupando el último lugar aquellos nacidos en África.<ref>Rins, E. Cristina y Winter, María Felisa (1997). La Argentina Una historia para pensar 1776-1996, Capítulo 4: El impacto de la libertad y la igualdad en la sociedad criolla, Buenos Aires: Kapelusz; Cfr. Rosenblat, Angel (1954).</ref><ref>La Población indígena y el Mestizaje en América, 2 tomos, Buenos Aires: Nova, pp. 175-176. Tomado del cuadro de J.J. Virey en su Histoire naturelle du gente humain, 1ª ed., 1809 (2vol.)</ref>
De todos modos, en la práctica se produjo una progresiva mixogénesis que rompió con las convenciones establecidas. De esta mixogénesis, y en teniendo como una de sus bases económicas la ganadería extensiva o el acarreo y faena de grandes rebaños, surgieron los mancebos de la tierra ya en el siglo XVII y luego los gauchos, los cuales tendrían un rol decisivo en la gesta emancipatoria del siglo XIX.
[editar] Surgimiento del estado nación (1806-1852)
En el marco de las Guerras Napoleónicas, en 1806 y 1807, fuerzas militares inglesas realizaron las llamadas Invasiones Inglesas a la zona del Río de la Plata, al mando de Sir Home Riggs Popham y William Carr Beresford en la primera de ellas y John Whitelocke en la segunda. Ambas invasiones fueron rechazadas, creando un quiebre del derecho institucional vigente en la colonia española, al ser destituido un virrey y electo otro en forma popular y no por designación del Rey de España.
Las Revolución Francesa, la guerra de independencia de los Estados Unidos, y las nuevas ideas de la Ilustración insertaron ideas liberales en Latinoamérica. La Revolución de Mayo de 1810 destituyó al Virrey Baltazar Hidalgo de Cisneros, y proclamó, tras un Cabildo Abierto, el primer gobierno formado mayoritariamente por criollos en las Provincias Unidas del Río de la Plata (denominado la Primera Junta).
Entre 1810 y 1820 se suceden juntas de gobierno, triunviros, y el Directorio (forma unipersonal y centralista de gobierno). En este período, la principal preocupación de los gobiernos era consolidarse internamente y enfrentar la resistencia de los realistas (defensores del status quo y del mantenimiento de los lazos que unían estas regiones a España). En 1816 se declara la independencia de las Provincias Unidas de América del Sur en el Congreso de Tucumán. José de San Martín, Manuel Belgrano, y Martín Miguel de Güemes fueron de los principales luchadores por la Independencia. Desde 1817 hasta 1822, José de San Martín realiza campañas libertadoras que llevarían a la independencia de Chile y a Perú. Contemporáneamente, Simón Bolívar independiza a la Gran Colombia, completa la independencia de Perú y libera a Bolivia (1824), el último bastión del dominio español en Sudamérica.
El Estado Argentino considera a San Martín como su mayor héroe militar de su independencia y lo honra con el título de "Padre de la Patria"
Desde 1820, unitarios y federales se disputan el gobierno y la economía del país. Con la Batalla de Cepeda de triunfo federal, comenzó un período de autonomías provinciales y guerras civiles; la unión entre las provincias sólo se mantuvo gracias a los llamados tratados interprovinciales. Las luchas internas entre las provincias, en general, las del Interior contra Buenos Aires, se mantuvieron por más de 40 años. Los caudillos provinciales dominaron el mapa político a mediados del Siglo XIX dirigiendo grandes ejércitros propios y algunos gobernando provincias.
Entre 1820 y 1824 gobierna Buenos Aires Martín Rodríguez que realiza históricas reformas, lo sucede Gregorio de Las Heras, el país se unifica y en 1826, el Congreso nombra presidente a Bernardino Rivadavia, de tendencia centralista. La Guerra del Brasil que finaliza con la independencia uruguaya y la Constitución unitaria de 1826, rechazada en el Interior del país, terminan con el fin de la Presidencia de Rivadavia, asumiendo Manuel Dorrego, partidario del federalismo, quién finalizó la guerra con los brasileños y reconoció la independencia del Uruguay. Los unitarios sublevados por Juan Lavalle fusilaron a Dorrego. Esto reanuda la guerra civil entre unitarios y federales.
En 1829 Juan Manuel de Rosas, federal y porteño, asume el gobierno de la provincia de Buenos Aires, con las Facultades Extraordinarias. Gobierna hasta 1832 con rasgos autoritarios y personalistas. En 1833 Gran Bretaña ocupa las Islas Malvinas y Juan Manuel de Rosas se dirige a la Patagonia a luchar con las tribus indígenas. Desde 1832 hasta 1835 gobiernan tres gobernadores débiles: Antonio González Balcarce, Juan José Viamonte, y Manuel Maza, los tres gobernadores renuncian por conspiracines "rosistas", y el último de ellos a causa del asesinato del caudillo Facundo Quiroga en Barranca Yaco, quiénes lo habrían ideado los hermanos cordobeses Reynafé. En 1835 con esta anarquía, Juan Manuel de Rosas es elegido Gobernador de Buenos Aires con cargo de Relaciones Exteriores de la Confederación y la Suma del Poder Público (los 3 poderes del Estado). Un plebiscito popular legitima en forma amplia su designación. Inicia una polítia proteccionista aunque sin fomentar nuevas industrias ni la educación popular. Con sus grandes atribuciones inicia un régimen dictatorial que se caracteriza por la persecusión de los opositores ( unitarios, federales "cismáticos", ciertos extranjeros, y ciertos intelectuales), quiénes terminan asesinados, detenidos, o exiliados en países limítrofes. Su política centralista le genera sublevaciones en el Interior del país, y su autoritarismo genera la oposición de los romanticistas de la "Generación del 37", grupo de jóvenes intelectuales, entre ellos, Juan Bautista Alberdi, Esteban Echeverría, y Domingo Faustino Sarmiento, que desde el Salón Literario criticarán mucho al régimen. Entre 1838 y 1840 resiste el Bloqueo Francés, por supuesta discriminación a ciudadanos franceses, sitia Montevideo entre 1843 y 1851 ayudando al uruguayo Manuel Oribe, derrocado en su país. Además, resiste de forma admirable el Bloqueo Anglo-Francés desde 1845 a 1848. En sus últimos años de gobierno, las renuncias de Rosas son muy habituales, el caudillo entrerriano Justo José de Urquiza aceptó una de ellas con su denominado "Pronunciamiento" y decidió reemplazarlo él mismo en el cargo de Relaciones Exteriores. El caudillo porteño reaccionó con furia y se enfrentaron en la Batalla de Caseros, en la que el ejército de Urquiza, con tropas de Corrientes, exiliados del régimen, uruguayos, y brasileños, derrotaron a los miles de soldados del ejército federal. Tras este hecho, Juan Manuel de Rosas inicia su exilio en Inglaterra, Justo José de Urquiza lidera el país y en 1853, tras la separación de la Provincia de Buenos Aires, la Confederación sanciona su propia Constitución, con ideas federales, republicanas, y liberales.
[editar] Hacia la Argentina moderna (1853-1880)
Con la oposición de Buenos Aires, que se regía como un Estado Independiente, Urquiza organizó el Congreso Constituyente de Santa Fe (1853), que al año siguiente aprobó una Constitución de carácter republicano, representativo y federal, elaborada según un modelo de Juan Bautista Alberdi. Urquiza fue proclamado presidente de la Confederación, aunque su economía se vería afectada a falta de Buenos Aires, por ello intentó unirla por medio bélicos. Tras la Segunda Batalla de Cepeda y la Batalla de Pavón se logra la unión del país. En 1862 Bartolomé Mitre, quién fuera Gobernador de Buenos Aires, asume como primer Presidente constitucional de la Argentina unida. Inicia una política codificación, sanciona importantes leyes, promueve la inmigración y la educación. Derrota al caudillo Peñaloza y se alía con uruguayos y brasileños contra el Paraguay en la La Guerra de la Triple Alianza sería sucedido por Domingo Faustino Sarmiento. La supuesta causa es la Dictadura de Francisco Solano López en ese país. En 1870 se logra su derrocamiento y la derrota paraguaya. En 1868, Domingo Faustino Sarmiento asume la Presidencia, realiza el Primer Censo Nacional de Población, promueve la educación popular, la cultura, los telégrafos, derrotado a los últimos caudillos federales y se firman tratados importantes, además de finalizar la La Guerra de la Triple Alianza. Tras una pequeña crisis económica, Sarmiento fue sucedido por Nicolás Avellaneda (1874), quien se empeñó en controlar los territorios aún ocupados por los indígenas. Además, fomentó la inmigración y nuevas industrias. Lleva a cabo la Campaña del Desierto que quitará millones de hectáreas de la Patagonia y el Chaco a los indígenas, y reducirá su población. Esta campaña beneficia a ciertos estancieros y la lidera Julio Argentino Roca, quién asume la Presidencia en 1880. Poco antes se sancionaba la Ley de Capitalización que federaliza la Ciudad de Buenos Aires transformándola en capital del País. Esto y el gran fraude electoral, habitual en la segunda mitad del Siglo XIX en el país, generan la sublevación de Carlos Tejedor y de Bartolomé Mitre contra el Gobierno del país. Son derrotados y así se inicia un período de más de 3 décadas de gobiernos conservadores, liberales, aunque con políticas fraudulentas y muy especiales en la historia del País.
[editar] La República Conservadora (1880-1916)
Se sucedieron en la presidencia Julio A. Roca (1880), Miguel Juárez Celman (1886), quien dimitió en 1890 como consecuencia de la revolución encabezada por Leandro N. Alem, que fue sofocada y le sustituyó el vicepresidente Carlos Pellegrini. Le siguieron en el poder Luis Sáenz Peña (1892), José Evaristo Uriburu (1895), Julio Argentino Roca (1898), Manuel Quintana (1904), José Figueroa Alcorta (1906), Roque Sáenz Peña (1910), Victorino de la Plaza (1914).
Durante este período existió virtualmente un partido único, el Partido Autonomista Nacional (PAN) que monopolizó el poder sobre la base de elecciones fraudulentas (voto cantado) y la represión de obreros anarquistas y socialistas. La figura excluyente fue el General Julio A. Roca, apoyado en el poder militar y económico de los estancieros.
La mal llamada "República" Conservadora (ya que no existía un régimen electoral libre), organizó un exitoso y moderno modelo agroexportador, que insertó al país en un esquema de división internacional del trabajo que reservaba a los países del norte de Europa el papel de productores de bienes industriales y recurrió a las pampas argentinas como territorio proveedor de alimentos (carne y cereales) para los trabajadores europeos, princialmente británicos.
A tal fin los gobiernos conservadores, también conocidos como la Generación del 80, introdujeron técnicas modernas de agricultura y ganadería, construyeron una extensa red ferroviaria con eje en Buenos Aires, promovieron una gran ola de inmigración europea (1870-1930) (mayoritariamente campesinos italianos y en segundo lugar españoles) que llevó la población argentina del 3,5% al 11,1% en 1930<ref>Fuente: Del Pozo, José Del Pozo, José (2002). Historia de América Latina y del Caribe (1825-2001), Santiago de Chile, LOM, pag. 20</ref>.
Las inversiones, principalmente provenientes del Reino Unido, fueron destinadas a áreas como el desarrollo ferroviario, los puertos y los frigoríficos, quedando las estancias y granjas (chacras) en manos del capital argentino. La mayor parte de la población y las actividades económicas modernas se concentraron en la región pampeana, impulsando el gigantismo de la ciudad de Buenos Aires.
El PAN dominó con mano de hierro la política argentina hasta 1916, cuando la ley Sáenz Peña de sufragio secreto y universal (para varones) sancionada cuatro años antes, permitió el triunfo electoral de la Unión Cívica Radical, liderada por Hipólito Yrigoyen. Los radicales, que habían protagonizado diversos intentos revolucionarios en contra de lo que denominaban el régimen abrieron las puertas del poder a la clase media argentina en expansión, «hija» del modelo agroexportador.
[editar] 1910: el país del Centenario
1910 fue un año en el que los logros y los fracasos de la Generación del 80 quedaron en evidencia.
El 25 de mayo de 1910 se cumplían 100 años desde la Revolución de Mayo, paso inicial de la independencia. El gobierno argentino, presidido por José Figueroa Alcorta, decidió entonces organizar las festividades del Centanario, como un acontecimiento internacional al que asistieran personalidades de todo el mundo.
Llegaron a Buenos Aires la Infanta Isabel de España, el presidente de Chile Pedro Montt y representantes de numerosos países. Los presidentes de Bolivia y de Brasil estuvieron ausentes debido a las malas relaciones diplomáticas que mantenían con la Argentina.
Buenos Aires fue el centro de los festejos, realizándose diversas ceremonias organizadas por el gobierno y particulares con participación del mundo de la cultura, militares, escolares y de colectividades extranjeras.
Se realizaron desfiles militares, manifestaciones cívicas, y una función de gala en el Teatro Colón. Se crearon monumentos y se reanudó la construcción del Congreso y de la Corte Suprema.
Se organizaron conferencias internacionales y una exposición de bellas artes. Muchos diarios publicaron artículos especiales, entre ellos, el más importante fue el editado por La Nación.
El día del 25 de mayo, a la madrugada, una marcha de estudiantes se dirigieron al Río de la Plata para ver el amanecer. A la mañana en la Plaza de Mayo se colocó la piedra fundamental del monumento a la Revolución de Mayo y en la Plaza de los dos Congresos hubo una reunión de escolares. A las tres de la tarde se realizó un desfile militar.
Sin embargo, de manera paralela a los festejos, los sindicatos expresaron su descontento ante la situación de desigualdad social y económica. La CORA y la FORA, dirigidas por las corrientes socialista, sindicalista revolucionaria y anarquista, realizaron protestas y amenazaron con realizar una huelga general. Pedían la derogación de la Ley de Residencia, que habilitaba al gobierno a expulsar extranjeros sin el debido proceso. El gobierno impuso el estado de sitio y la policía reprimió a los manifestantes. Los partidos obreros se fragmentaron y la huelga no se concretó.
Para la clase alta, el acto del Centenario fue una demostración del poder y grandeza que perduraría a través de los años.
[editar] El radicalismo en el poder (1916-1930)
Imagen:Hipólito Yrigoyen.jpg Al llegar el radicalismo al poder, este presentó, más que un programa de gobierno, una declaración de principios: la Causa contra el Régimen, la Reparación Histórica, la recuperación de la ética, el respeto al Federalismo.
Entre los puntos de la doctrina radical se encontraba el concepto de "La causa contra el régimen". "La causa" era la causa radical, y sus ideales eran el honor del país, la pureza del sufragio, la reorganización del país, la democracia y el respeto a la constitución y las leyes. "El régimen" era el gobierno del PAN; contra este régimen (un régimen corrupto, injusto, etc.) llega "La causa" (la UCR) que viene a sanear los daños hechos por el gobierno del PAN. Otro punto de la doctrina radical era "La reparación histórica". Esta predicaba que el gobierno radical no venía a vengar los daños hechos por el gobierno del PAN sinó a sanearlos, a repararlos. Sin embargo, el radicalismo propuso cosas muy vagas, ideales muy altos y difíciles de alcanzar, realizando pocas acciones concretas.
[editar] El primer gobierno de Hipólito Yrigoyen (1916-1922)
En 1916 Hipólito Yrigoyen asumió la presidencia de la nación, gracias a la Ley Sáenz Peña, que establecía el sufragio secreto y universal para varones. Con la primera presidencia de Yrigoyen se inicia un período de la historia argentina conocido como "La etapa radical", que abarca de 1916 a 1930 (año del primer golpe de estado de la Argentina).Se lo conocía como “El peludo” porque era muy introvertido. Intenta cambiar los planes de estudio pero no lo logra. Todo lo que propuso le fue vetado porque más de la mitad de las bancas del senado eran la oposición formada por los partidos conservadores. Por esta razón hizo numerosos decretos, y teniendo a muchos Gobernadores Provinciales de anteriores Presidencias, decidió intervenir casi todas las Provincias del país. Estos hechos junto con la represión a los obreros de la Patagonia, hecho denominado como La Patagonia Rebelde dan cierta idea de gobierno autoritario, aunque el de Yrigoyen fue un gobierno con amplias libertades de prensa, de expresión, de acción, y políticas. Una de sus grandes medidas fue la Reforma Universitaria realizada en 1918 que llegó a otros países del mundo, democratizando las universidades del país. La primera guerra mundial afecta económicamente a Argentina, por las restricciones del mercado mundial. Sin embargo, se destaca la industria textil y la petrolera con la creación de YPF. Durante este período se privilegiaron otros sectores de la población, algo ignorados durante los Gobiernos Conservadores.
[editar] El gobierno de Marcelo T. de Alvear (1922-1928)
Las elecciones presidenciales se realizaron el 2 de abril de 1922. La Unión Cívica Radical obtuvo 450.000 votos; la Concentración Nacional (conservadores) obtuvo 200.000 votos; el Partido Socialista obtuvo 75.000 votos; y el Partido Demócrata Progresista obtuvo 75.000 votos.
Marcelo T. de Alvear, un hombre de la clase económica alta, desarrolló una presidencia diferente, en estilos, a la del también radical Hipólito Yrigoyen.
Las políticas de transformación económica, políticas y social que había delineado el gobierno de Yrigoyen, resultaron atenuadas, cuando no directamente revertidas, como en el caso de la Reforma Universitaria o cuando el presidente Alvear vetó el proyecto de ley que extendía la jubilación a amplios sectores de trabajadores que lo enfrentó con el movimiento sindical. Ello no impidió sin embargo que fuera el gobierno de Alvear el que enviara al Congreso el proyecto de ley de nacionalización del petróleo, aunque el mismo nunca sería aprobado.
Estas diferencias llevaron a un enfrentamiento entre Alvear e Yrigoyen, en el marco de una profunda división interna de la UCR entre yrigoyenistas y anti-personalistas según apoyaran o enfrentaran a Hipólito Yrigoyen. Cada uno de los dos sectores radicales presentarían candidatos distintos para presidente. Los radicales anti-personalistas, organizados en la Unión Cívica Radical Antipersonalista presentaron como candidato a presidente a Leopoldo Melo (acompañado por Vicente Gallo) y los radicales yrigoyenistas presentaron a Hipólito Yrigoyen (acompañado por Francisco Beiró).
El 1 de abril de 1928 se realizaron las elecciones. El resultado fue<ref>Godio, 395</ref>:
- Unión Cívica Radical (Yrigoyen): 838.583 votos
- Unión Cívica Radical Antipersonalista (Melo): 410.026 votos
- Partido Socialista (Justo): 64.985 votos
- Partido Demócrata Progresista: 14.173 votos
- Partido Comunista Argentino: 7.658 votos
- Partido Comunista Revolucionario Argentino (penelonistas): 5.475 votos
El triunfo fue tan amplio que los radicales yrigoyenistas lo denominaron «el plesbicito»<ref>Ficha biográfica de Hipólito Yrigoyen, El Historiador (Dir: Felipe Pigna)</ref>.
[editar] El segundo gobierno de Hipólito Yrigoyen (1928-1930)
La asunción del nuevo gobierno se produjo el 12 de octubre de 1928. En 1929 se produce la Gran Depresión mundial. El radicalismo con Yrigoyen no supo responder a la crisis. El historiador radical Félix Luna dice de ese momento:
- "La quiebra del ímpetu liberador del gobierno radical se debió fundamentalmente a la quiebra del radicalismo mismo".
La división y el enfrentamiento entre sectores internos del radicalismo generaría un nivel de violencia política muy grande.
Yrigoyen ordenó intervenir las provincias de Mendoza y San Juan, gobernadas por movimientos radicales disidentes como el lencinismo en la primera y el bloquismo en la segunda. En ese marco un "matón" yrigoyenista asesinó al senador mendocino Carlos Washington Lencinas. El crimen causó estupor en el país. Al mes, hubo un atentado anarquista contra Yrigoyen al salir de su casa para ir a la Casa de Gobierno. El año 1930 se inició con otro asesinato de un opositor en una provincia intervenida por el gobierno, el del abogado bloquista Manuel Ignacio Castellano. Comenzó a ser habitual en la oposición, de estudiantes, políticos, militares, civiles, y amplios sectores del periodismo, criticar al Presidente por su supuesta ineficacia y autoritarismo.
El 2 de marzo se realizaron elecciones parlamentarias, perdiendo el radicalismo estrepitosamente en la Ciudad de Buenos Aires, donde el Partido Socialista Independiente obtuvo 100.000 votos, seguidos del Partido Socialista con 84.000, superando por mil votos a los radicales. En todo el país, la oposición alcanzó 695.000 votos superando al gobierno obtenía 655.000 votos <ref>Luna,349</ref>.
La Crisis Mundial de 1929 afectó al país y el radicalismo estaba completamente dividido y el gobierno no tenía diálogo con la oposición, muy crítica con el Gobierno.
El hecho más importante y duradero del segundo gobierno de Yrigoyen fue la decisión tomada el 1 de agosto por parte de YPF, dirigida por el General Enrique Mosconi, de intervenir en el mercado petrolero, para fijar el precio y romper los trusts. El golpe de estado sucederá penas 37 días después, lo que ha llevado a varios historiadores a vincular, al menos parcialmente, el golpe militar con la decisión de YPF.
El 6 de setiembre de 1930 el general José Félix Uriburu derrocó al gobierno constitucional, iniciando una serie de golpes de estados y gobiernos militares que se extenderían hasta 1983, interrumpiendo todas las experiencias de gobierno surgidas del voto popular.
[editar] Bibliografía
- del Mazo, Gabriel (1984), La segunda presidencia de Yrigoyen, Buenos Aires: CEAL. ISBN 950-25-0051-2.
- Luna, Félix (1964), Yrigoyen, Buenos Aires: Desarrollo. ISBN.
[editar] La Década Infame
Los trece años siguientes estarían dominados por las consecuencias del golpe del general José Félix Uriburu. Éste dura poco tiempo en el poder y es remplazado por Agustín Pedro Justo, quien se mantiene en el poder hasta 1937. En el plano económico, los países del mundo se encierran en un proteccionismo inquebrantable. Inglaterra anuncia en la "convención de Ottawa" que les dará ventajas arancelarias a sus colonias. Debido a su gran dependencia, el país firma el pacto Roca-Runciman con Inglaterra en 1933, cediendo así el sector ferroviario a cambio de un trato privilegiado para las carnes argentinas.
En este período la Unión Cívica Radical, conducida por Marcelo T. de Alvear, será sistemáticamente excluida del acceso al gobierno mediante el uso abierto del fraude electoral y la represión. En el seno del radicalismo aparecieron fuertes corrientes nacionalistas yrigoyenistas que se expresaron el la fundación del influyente grupo F.O.R.J.A., y en los primeros núcleos de la intransigencia radical, que conducirá el la UCR en la década siguiente y que por entonces comenzaba a nuclearse alrededor de Amadeo Sabattini, gobernador de Córdoba (1936-1940).
Por su parte el Partido Socialista y sobre todo su aliado el Partido Demócrata Progresista, conducido por Lisandro de la Torre, denunciarán en el Congreso los sucesivos actos de corrupción en beneficio de una elite realizados por el régimen, que incluso causarán el asesinato del senador Enzo Bordabehere en el recinto del Senado.
Finalmente, en ese período, el movimiento obrero argentino se organizó en la Confederación General del Trabajo (CGT), sobre el sindicato de actividad y nuevas ideas nacionalistas y de relaciones con los partidos políticos populares.
Hacia 1939 cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial Argentina estaba gobernada por Roberto Ortiz, un radical "antipersonalista", y había firmado un pacto de paz entre Paraguay y Bolivia que se habían enfrentado años anteriores en la Guerra del Chaco. Esta política pacífica y de no beligerancia se mantuvo ya que hasta 1942 en la Segunda Guerra Mundial Argentina siempre mantuvo una política neutral sin ningún tipo de intervención. Curiosamente, en diciembre de 1939, cerca de las costas de Buenos Aires se hundió el acorazado de bolsillo alemán Admiral Graf Spee que era perseguido por tres buques ingleses desde muy cerca y estaba algo dañado.
En 1940 Castillo ocupará la presidencia hasta 1943, en que sería derrocado. Este período se caracterizó por el comienzo del nuevo modelo económico llamado ISI (Industrialización por Sustitución de Importaciones). Se formó la UIA (Unión de Industriales Argentinos) que fue tomando más poder con el desarrollo de la industria fomentado por el gobierno.
[editar] El peronismo (1945-1955)
[editar] Antecedentes: la Revolución del 4 de Junio de 1943 (1943-1946)
Imagen:Rawson-Ramirez-Farrell.jpg El 4 de junio de 1943 se produjo un nuevo golpe de estado encabezado por los generales Arturo Rawson y Pedro Pablo Ramírez y apoyado por varios sectores militares entre los que se destacaba una agrupación de militares del Ejército denominado GOU (Grupo de Oficiales Unidos), integrado por unos veinte oficiales mayoritariamente jóvenes de ideologías diversas que compartían un enfoque nacionalista. El golpe derrocó al presidente Ramón Castillo quien fue reemplazado por el general Arturo Rawson, quien inmediatamente (tres días después) fue reemplazado a su vez por el general Pedro Pablo Ramírez.
La Revolución del 43 contenía en su interior diversos sectores que lucharon entre sí para controlar la dirección del proceso. Uno de esos sectores estuvo liderado por el entonces coronel Juan Domingo Perón, quién ocupó inicialmente un cargo de menor significación como secretario del Ministerio de Guerra, en cabeza del General Edelmiro Farrell. A partir de la segunda mitad de 1943 comenzó una política de alianza con el movimiento sindical que le permitiría ir ocupando posiciones cada vez más influyentes en el gobierno militar. En ese camino resultó fundamental su designación a cargo del irrelevante Departamento de Trabajo, elevado luego al nivel de Secretaría de Estado.
A comienzos de 1944 el gobierno militar rompió relaciones diplómáticas con los países del Eje, decisión que llevó a un enfrentamiento entre sus sectores internos y a exigir la renuncia del presidente Ramirez, quien fue reemplazado por el General Edelmiro Farrell, pasando Perón a ocupar el Ministerio de Guerra que dejó aquel. Farrell se apoyó en Perón y su exitosa política laboral-sindical y sufrió el embate del sector nacionalista de derecha liderada por el Ministro del Interior, el general Luís César Perlinger. En la segunda mitad del año el dúo Farrell-Perón consolidó su posición, desplazando al sector de la derecha nacionalista católica-hispanista, y profundizó las reformas laborales generalizando la negociación colectiva, sancionando el Estatuto del Peón de Campo que laboralizó la situación de los trabajadores rurales, creando los tribunales de trabajo y estableciendo la jubilación para los empleados de comercio. También se tomaron importantes medidas industrialistas como la creación del Banco Industrial de Crédito.
En 1945 Argentina declaró la guerra a Alemania y Japón en tanto que la situación política y social se polarizó rápidamente bajo la forma de peronismo-antiperonismo, siendo identificados los primeros con las alpargatas de los obreros y los segundos con los libros de los estudiantes. Al canto de «no a la dictadura de las alpargatas», los adversarios respondían «alpargatas si, libros no». El nuevo embajador estadounidense Spruille Braden llegado en mayo de 1945, desempeñó un papel central en la organización de la oposición antiperonista acusando a Perón de nazifascista, por su reconocido apoyo a la neutralidad en la Segunda Guerra Mundial y su admiración por Hitler y Mussolini, demostrando apoyo a la Unión Democrática.
Tras los beneficios otorgados por Perón a los trabajadores desde la Sceretaría del Trabajo, en octubre de 1945 militares antiperonistas lograron su renuncia y detención. Cuando la situación parecía definida , se produjo el 17 de octubre de 1945 una gran movilización de obreros y sindicalistas que obtuvo la liberación de Perón y su reinstalación en el gobierno.
A partir de entonces ambos bandos se prepararon para enfrentarse en elecciones el 24 de febrero de 1946 triunfando Juan Perón y como Vicepresidente el radical Hortensio Quijano, contra la fórmula de la Unión Democrática integrada por los radicales José P. Tamborini-Enrique Mosca.
[editar] El primer gobierno de Juan D. Perón (1946-1952)
En las elecciones de 1946 Perón se presentó como candidato de tres partidos aliados: el Partido Laborista, organizado por los sindicatos, la Unión Cívica Radical Junta Renovadora y el Partido Independiente, de tendencia conservadora. Su vicepresidente fue Hortensio Quijano, un radical de la disidente Unión Cívica Radical Junta Renovadora. Las elecciones polarizaron al país: por un lado el peronismo, los sindicalistas de la CGT y grupos yrigoyenistas del radicalismo, U. C. R. Junta Renovadora o FORJA (Donde se encontraban reconocidas personalidades como Arturo Jauretche, Raúl Scalabrini Ortiz, etc.), y de los conservadores de las provincias del interior y por el otro la Unión Democrática que contaba con la participación de la UCR y los partidos Socialista y Demócrata Progresista y el apoyo del Partido Comunista, los conservadores de la Provincia de Buenos Aires y el embajador de los Estados Unidos, Spruille Braden. En las elecciones triunfó Perón, con el 56% de los votos.
Tras asumir la presidencia, Perón comienza rápidamente a consolidar su poder. En lo interno fusionó los partidos que lo apoyaron para formar el Partido Peronista o Justicialista (llamado brevemente Partido Único de la Revolución). Luego de obtenido el sufragio femenino, en 1949 Eva Perón organizó el Partido Peronista Femenino. Se estableció un criterio de cupos por el cual los cargos políticos se repartían en partes iguales entre los sindicatos, el sector político del Partido Peronista y las mujeres.
Por otra parte se procedió a la remoción vía juicio político de los miembros de la Corte Suprema de Justicia y en 1949 se convocó elecciones para la Asamblea Constituyente que dictó una nueva Constitución acorde con los principios del peronismo, estableciendo, entre otras cosas la igualdad jurídica de hombres y mujeres, los derechos de los trabajadores, la autonomía universitaria y las facultades de intervención del Estado en la economía, y en especial, le reelección presidencial, que Perón utilizó.
El gobierno peronista fue muy duro con la oposición política y sindical, muchos de cuyos dirigentes fueron arrestados (a pesar de los fueros parlamentarios, como fue el caso de Ricardo Balbín). En las universidades nacionales se removió a los profesores disidentes y se impulsó a la CGU (Confederación General Universitaria) como representante de los estudiantes en oposición a la mayoritaria FUA (Federación Universitaria Argentina). Con un criterio similar, se creó la UES (Unión de Estudiantes Secundarios). A partir de 1950, la situación económica comenzó a deteriorarse. Aun así, Perón volvió a triunfar en 1952.
[editar] El segundo gobierno de Juan D. Perón (1952-1955)
En 1949, Perón reformó la Constitución de 1853, de manera que pudo ser reelegido en 1951. En ese año, Eva Perón intentó acceder a la nominación a la vicepresidencia de lo que sería el segundo mandato presidencial de Perón. Si bien contaba con el respaldo de la CGT, la oposición militar la condujo a su célebre renunciamiento en un acto multitudinario en la avenida 9 de julio. Evita murió de un cáncer uterino a la edad de 33 años en 1952. Su cuerpo fue embalsamado y mantenido en exposición hasta que un golpe militar expulsó a su marido del poder en 1955. Clandestinamente fue enviado el cadáver a Italia y enterrada en Milán con nombre falso. En 1972 fue devuelto a su esposo. Reposa actualmente en el cementerio de La Recoleta en Buenos Aires.
[editar] El Estado de Bienestar, la Economía peronista, y la oposición política
La llegada del peronismo al poder en democracia se produce en plena posguerra mundial, lo cual significaba la debilidad económica de una Europa en ruinas y el fuerte liderazgo de Estados Unidos en el Hemisferio Occidental. En este escenario, Argentina se encontraba por primera vez en su historia en la posición de acreedor de los países centrales, gracias a las exportaciones de carnes y granos a las potencias beligerantes. El principal deudor era el Reino Unido que ante la emergencia declaró su iliquidez, bloqueando la libre disponibilidad de esos montos. El gobierno peronista optó por utilizar esos créditos para adquirir empresas de servicios públicos de capital británico, que de todas formas sus propietarios deseaban transferir ya que no estaban en condiciones de continuar invirtiendo.
La bonanza económica de la Argentina continuaba, impulsada por el creciente mercado que habíase formado por la baja de las importaciones provenientes de los países en guerra. Esto permitió al gobierno aplicar una vasta política de bienestar que incluía la efectivización de nuevos derechos sociales, como períodos de vacaciones y descanso, planes de vivienda, inversiones en salud y educación, etcétera. Desde ya que todos estos beneficios eran ampliamente publicitados y capitalizados por las figuras de Perón y su mujer, que manejaba una fundación de asistencia social financiada básicamente con fondos estatales y aportes empresarios (generalmente de carácter forzoso); también las nacionalizaciones y estatizaciones de los servicios públicos, como los ferrocarriles británicos, eran proclamados como conquistas de soberanía e independencia económica.
Sin embargo, el tiempo evidenció que el modelo económico no era sostenible, ya que los fondos se volcaban casi íntegramente a la distribución de beneficios directos para los asalariados desalentando nuevas inversiones y el crecimiento de la producción. El contexto mundial dejó de ser favorable ya que Estados Unidos mediante el Plan Marshall colocaba sus excedentes agrícolas en Europa limitando el acceso al mercado de los alimentos argentinos. Con una visión exterior elabora un plan de integración latinoamericana al que denomina ABC precisamente para eludir la hegemonía de EUA.
A partir de 1950, la situación económica comienza a empeorar y un nuevo ministro de Asuntos Económicos, Alfredo Gómez Morales, aplicó medidas de corte ortodoxo, como el ajuste del gasto público; Perón, que había declarado una vez que "se cortaría las manos" antes que endeudar a la Nación comprometiendo su independencia económica, contrajo finalmente un préstamo con el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento y firmó contratos de explotación petrolífera con compañías norteamericanas.
En el Segundo Gobierno Peronista aumenta el control sobre el periodismo, por ejemplo, con la expropiación del Diario La Prensa y la censura. Son detenidos numerosos políticos opositores, y se realiza una política propagandística gigantesca para afianzar el régimen que alcanza incluso a los libros escolares de los niños. Se denuncian supuestas conspiraciones en su contra, su ex amigo y líder sindical Cipriano Reyes es detenido y torturado. Otras denuncias de torturas a presos políticos, el nombramiento de la Provincia del Chaco con el nombre de Provincia Presidente Perón y de la Provincia de La Pampa con el nombre de Provincia Eva Perón, generan mucho rechazo en los sectores antiperonistas. A su vez, derrota en 1951 la sublevación del General Benjamín Menéndez y tras la explosión de bombas en un gran acto de la C.G.T. partidarios peronistas deciden incendiar y atacar la sede del Jockey Club, la Casa del Pueblo (sede del Partido Socialista), y la sede del Partido Radical. Esta división política interna se agudiza con el enfrentamiento con la Iglesia Católica en 1954, producido por la creación del Partido Demócrata Cristiano, al que Perón rechazó. A partir de ese momento, el Presidente inicia una política contra la Iglesia Católica legalizando el divorcio vincular, los prostíbulos, y la no enseñanza religiosa obligatoria. Las manifestaciones opositoras aumentan y dos sacedortes deben exiliarse. En junio de 1955 la Marina realiza un salvaje bombardeo de la Plaza de Mayo generando cientos de muertes de civiles. El objetivo era asesinar al General Perón, aunque no lo lograron. El estado de guerra interno es declarado por el Presidente y en agosto de ese año, Perón declara a sus partidarios que "por cada uno de los nuestros que caigan caerán cinco de los de ellos". La situación era casi insostenible y enfrentaba a sectores peronistas y antiperonistas.
En una nueva sublevación en septiembre de 1955 grupos militares se sublevan en Córdoba triunfando y luego en Buenos Aires, derrotando a las fuerzas presidenciales y derrocando al Presidente Perón, quién inicia su exilia en algunos países latinoamericanos antes de exiliarse durante muchos años en España.
Los militares que derrocan a Perón, denomina al derrocamiento Revolución Libertadora y ocupan el Gobierno. Una de sus primeras medidas será la proscripción del peronismo, su partido, movimiento, y simbología, que sin embargo mantendrá su gran popularidad.
[editar] Del 55 al 76: violencia, inestabilidad y conflicto
Durante los 60 y 70, todos los gobiernos electos fueron derrocadas por golpes militares. El conflicto social y la violencia política fueron creciendo en intensidad. Paradójicamente la economía registró los más altos índices de crecimiento del mundo (Gerchunoff et al). A partir de la segunda mitad de la década del 60, se agravan los problemas sociales, y aparece la insurgencia guerrillera de ERP y Montoneros y otras organizaciones armadas. En 1972 Perón vuelve al país. El claro triunfo del peronismo en las elecciones de 1973 se ven afectadas por la muerte de Perón al año siguiente. El país se encaminaba a una tragedia.
[editar] La Revolución Libertadora (1955-1958)
El 6 de setiembre de 1955 las Fuerzas Armadas al mando del general Eduardo Lonardi derrocaron a Perón y establecieron la llamada Revolución Libertadora. Pocos días después, el general Pedro Eugenio Aramburu desplazó a Lonardi, tomó la presidencia y derogó la Constitución Nacional reformada en 1949. El gobierno militar fue asesorado por una Junta Consultiva Nacional, integrada por todos los partidos políticos con excepción de los que apoyaban al peronismo o al comunismo.
En 1956 el gobierno militar ordenó el fusilamiento de 31 militares y civiles peronistas que habían intentado un golpe de estado. Además proscribió al Partido Peronista, que estuvo años sin poder participar de Elecciones en el país, prohibió su simbología, incluso referirse en forma explícita a sus líderes. El Gobierno Militar da muestras de su gran autoritarismo y de su intolerancia hacia el peronismo y sus líderes.
En 1957 se celebraron elecciones para reformar la Constitución, con el peronismo ilegalizado. La Unión Cívica Radical del Pueblo, dirigida por Ricardo Balbín, obtuvo la primera minoría, aunque la candidad de votos en blanco del electorado peronista fue levemente superior. La Unión Cívica Radical Intransigente, dirigida por Arturo Frondizi, sostuvo que la derogación de la Constitución y la convocatoria a una Convención Constituyente con la proscripción del peronismo, eran actos ilegales, y abandonó la Asamblea Constituyente de 1957. La Asamblea Constituyente convalidó la derogación de las reformas constitucionales de 1949, reestableció la Constitución de 1853 y le agregó el artículo 14 bis, sobre protección del trabajo.
[editar] Presidencia de Frondizi (1958-1962)
En 1958 Arturo Frondizi, por la Unión Cívica Radical Intransigente con un proyecto desarrollista ganó las elecciones presidenciales de 1958 con el apoyo del peronismo ilegalizado en ese entonces.
[editar] Golpe militar y presidencia de Guido (1962-1963)
El gobierno de Frondizi fue derrocado en 1962 por un golpe militar, luego de que el peronismo triunfara en una serie de elecciones provinciales. Aprovechando la confusión la Corte Suprema designó nuevo presidente de la Nación a José María Guido, en ese momento presidente provisional del Senado, que fue luego convalidado por la Junta de Comandantes.
[editar] La presidencia de Illia (1963-1966)
El 7 de julio de 1963, se realizan nuevas elecciones presidenciales, con proscripción del peronismo, triunfando Arturo Umberto Illia, candidato de la Unión Cívica Radical del Pueblo.
Los resultados fueron:
- Unión Cívica Radical del Pueblo (Arturo Illia - Carlos Perette): 2.440.536 votos
- Unión Cívica Radical Intransigente (Oscar Alende - Celestino Gelsi): 1.592.872 votos
- Unión del Pueblo Adelante (General Pedro Eugenio Aramburu - Horacio Thedy): 726.663 votos
- Votos en blanco: 1.694.718
En el Colegio Electoral, la fórmula encabezada por Arturo Illia obtuvo 270 votos sobre 476 electores el día 31 de julio de 1963.
Arturo Illia conformó su gabinete ministerial con: Juan Palmero como Ministro del Interior, Miguel Angel Zavala Ortiz como Ministro de Relaciones Exteriores, Leopoldo Suárez como Ministro de Defensa, Eugenio Blanco como Ministro de Economía, Carlos Alconada Aramburú como Ministro de Educación y Justicia, Miguel Ferrando como Ministro de Obras y Servicios Públicos, Arturo Oñativia como Ministro de Salud Pública y Fernando Solá como Ministro de Trabajo y Seguridad. Durante su gobierno sólo habría de incorporar a Juan Carlos Pugliese, como Ministro de Economía, debido al fallecimiento de Eugenio Blanco.
[editar] Gestión de gobierno
Arturo Illia asumió el 12 de octubre de 1963. Su primer acto de gobierno consistió en eliminar las restricciones que pesaban sobre el peronismo. Desde la Revolución Libertadora las manifestaciones de ese partido estaban prohibidas por el Decreto 4161/56, sin embargo cinco días luego de que Illia asumiera el gobierno se realizó un acto conmemorativo por el 17 de octubre en Plaza Miserere sin limitación alguna. En el mismo sentido se levantaron las restricciones electorales, habilitando la participación del peronismo en los comicios legislativos del año 1965. También se levantó la prohibición que pesaba sobre el Partido Comunista y se promulgaron penalidades a la discriminación y violencia racial.
[editar] Ley del salario mínimo, vital y móvil
El 15 de junio de 1964 se publica en el Boletín Oficial la Ley 16.459, del salario mínimo, vital y móvil, previa a la constitución del Consejo del Salario, integrado por representantes del Gobierno, los empresarios y los sindicatos.
Entre los objetivos del proyecto figuraban la necesidad de "evitar la explotación de los trabajadores en aquellos sectores en los cuales puede existir un exceso de mano de obra", "asegurar un ingreso mínimo adecuado" y "mejorar los salarios de los trabajadores más pobres".
Complementariamente y con los mismos objetivos, se promovió la Ley de Abastecimiento, destinada a controlar los precios de la canasta familiar y la fijación de montos mínimos de jubilaciones y pensiones.
[editar] La política petrolera
Arturo Frondizi había iniciado en su gobierno una política de explotación petrolera basada en la concesión de los yacimientos a empresas privadas reservando a la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) la actividad de exploración y la compra de la producción a las empresas concesionarias. A las objeciones de carácter económico y comercial (como el traslado del riesgo empresario a YPF que debía realizar la inversión en nuevas exploraciones, o el aumento de los precios de los combustibles), la plataforma electoral de Illia agregaba que la política de concesiones era contraria a los intereses nacionales, comprometiéndose a anular los contratos de concesión.
El 15 de noviembre de 1963 Illia firmó los Decretos 744/63 y 745/63 que anulaban dichos contratos por "vicios de ilegitimidad y ser dañosos a los derechos e intereses de la Nación".
[editar] La educación
Durante su gestión de gobierno, la educación tuvo un peso significativo en el Presupuesto Nacional. En el año 1963, su participación era del 12%, en el año 1964, del 17%, en el año 1965, del 23%.
El 5 de noviembre de 1964 se pone en marcha el Plan Nacional de Alfabetización, con el objetivo de disminuir la tasa de analfabetismo que para la época se estimaba en poco más del 10% de la población adulta. En junio de 1965 el Programa contaba con doce mil quinientos centros de alfabetización y su tarea alcanzaba a trescientos cincuenta mil alumnos de dieciocho a ochenta y cinco años de edad.
[editar] La Ley de medicamentos
La Ley 16.462, también llamada Ley Oñativia por referencia al Ministro de Salud Arturo Oñativia, fue sancionada el 28 de agosto de 1964. Establecía una política de precios y de control de medicamentos, congelando los precios a los vigentes a fines de 1963, fijando límites para los gastos de propaganda, imponiendo límites a la posibilidad de realizar pagos al exterior en concepto de regalías y de compra de insumos. La reglamentación de la Ley mediante el Decreto 3042/65 fijaba además la obligación para las empresas de presentar mediante declaración jurada un análisis de costos y a formalizar todos los contratos de regalías existentes.
Esa fue la excusa para realizar el golpe militar, la razon fue que nunca firmo un tratado anticomunista con estados unidos, también afecto el tema de la opinion pública que fue fácilmente cambiada por la televisión de la época, la televisión estaba dominada por conservadores y sigue estando hasta la actualidad.
[editar] Política económica
En materia económica, el gobierno de Arturo Illia tuvo una política de ordenamiento del sector público, de disminución de la deuda pública y de impulso a la industrialización. Se creó la Sindicatura de Empresas del Estado, para un control más eficaz de las empresas públicas.
La evolución del Producto Bruto Interno durante ese período fue del -2,4% para el año 1963, del 10,3% para el año 1964 y del 9,1% para el año 1965. La evolución del Producto Bruto Industrial fue del -4,1% para el año 1963, del 18,9% para el año 1964 y del 13,8% para el año 1965. La deuda externa disminuyó de 3.400 millones de dólares a 2.600 millones.
El salario real horario creció entre diciembre de 1963 y diciembre de 1964 un 9,6%. La desocupación pasó de 8,8% en 1963 a 5,2% en 1966.
[editar] El derrocamiento
En el año 1965 el gobierno convoca a elecciones legislativas eliminando todas las restricciones que pesaban en la etapa previa. De esta manera, el peronismo presenta sus propias listas de candidatos y triunfa en las elecciones con 3.278.434 votos contra 2.734.970 de la Unión Cívica Radical del Pueblo.
El triunfo del peronismo agita la situación interna de las Fuerzas Armadas, tanto por la existencia de facciones militares y peronistas que tenían un estrecho vínculo político entre sí como por la existencia de sectores militares fuertemente antiperonistas.
A esta situación se agrega una fuerte campaña de desprestigio del gobierno impulsada por sectores económicos a través ciertos medios de prensa. Los textos publicados por los editorialistas políticos, de las nuevas revistas de información, genera columnas editoriales de actualidad escritas para Primera Plana por Mariano Grondona (cuya coautoría de los primeros comunicados militares no ha sido desmentida), desde su incorporación en junio de 1964 hasta el 30 de junio de 1966; las de Bernardo Neustadt publicadas en la Revista Todo, durante su aparición entre octubre de 1964 y mayo de 1965 y finalmente, las de Mariano Montemayor desde el 28 de octubre de 1965 y hasta las vísperas del golpe.
Éstos periodistas apodan al presidente como "la tortuga", caracterizando su gestión como timorata y falta de energía, y alentando a los militares a eliminar a la administración del partido militar. Todo esto agrava seriamente la debilidad política real del gobierno.
La planificación del golpe que luego llevaría al poder al General Juan Carlos Onganía corre por cuenta del Comandante del Primer Cuerpo del Ejército, General Julio Alsogaray, con la anuencia del por entonces Comandante en Jefe Pascual Pistarini. La idea del golpe no solo es reclamada por sectores de la prensa y apoyada por facciones militares, sino también por el sindicalismo, y hasta por políticos como Oscar Alende y el ex-presidente Arturo Frondizi.
El 28 de junio de 1966 se produce el golpe militar en medio de la indiferencia de la ciudadanía. El General Julio Alsogaray se presenta a las 5 de ese día en el despacho presidencial e "invita" a retirarse a Illia, quien en principio se niega, pero a las 7:20, al verse invadido el despacho y por efectivos policiales con pistolas lanzagases y rodeada por tropas la Casa Rosada, Illia opta por retirarse. Al día siguiente asume Onganía.
[editar] Dictadura militar (1966-1973)
Esto condujo a una serie de presidentes apoyados por el ejército. Finalmente, Alejandro Lanusse, fue apoyado en 1971 e intento reestablecer la democracia en una atmósfera de contínuas protestas de peronistas de clase trabajadora.
[editar] Presidencias de Cámpora, Perón e Isabel Martínez (1973-1976)
El 11 de marzo de 1973, Argentina tuvo elecciones generales por primera vez en 10 años, con un abrumador triunfo del peronismo, aunque el propio Perón tenía prohibido presentarse como candidato. Pocos meses después, el 13 de julio de ese año el presidente Héctor José Cámpora renuncia para permitir nuevas elecciones sin proscripciones, en las que Perón, recientemente regresado de su exilio, el día 20 de junio de 1973 (día en que se produce la "Masacre de Ezeiza"), triunfa por amplia mayoría en las elecciones a doble vuelta (ó "ballotage") del 23 de septiembre de 1973.
Perón murió el 1 de julio de 1974. Su mujer, María Estela Martínez de Perón, le sucedió en su puesto pero su administración estaba lastrada por los problemas económicos, conflictos dentro del partido y el creciente terrorismo practicado por insurgentes y movimientos paramilitares. Un nuevo golpe militar tomó el poder el 24 de marzo de 1976.
[editar] La Triple A
Organizacion paramilitar, la Alianza Anticomunista Argentina, de tendencia de extrema derecha, formada durante el gobierno Perón-Perón, dedicada a atentar contra la vida de dirigentes y colaboradores de tendencia izquierdista, opositores y empresarios, entre otros . Por mucho tiempo se ha negado la participacion del gobierno de Perón en esta organizacion terrorista. Se sospecha que fue armada y conducida por el ministro Lopez Rega, hombre fuerte del peronismo y hombre de confianza de Peron. Investigaciones recientes intentan determinar el grado de participacion del lider laborista y su esposa en el accionar de esta organizacion terrorista.
La metodologia usada por la Triple incluyó asesinatos selectivos, atentados, secuestros y torturas. Caído el gobierno peronista, esta mano de obra especializada se convertiría en los grupos de tareas del gobierno militar.
[editar] Guerra de Malvinas
En 1982 Argentina libró una guerra por la soberanía de las islas Malvinas. La derrota de las tropas argentinas y la muerte en combate de alrededor de 600 soldados, propinó el golpe definitivo al régimen militar. Tras la vuelta a la democracia el 10 de diciembre de 1983, se estimó el número de detenidos desaparecidos entre 15.000 y 30.000. La marca más profunda de las dictaduras ha sido la represión sobre sectores específicos de la sociedad, especialmente sobre los políticamente más activos, por ejemplo los sindicalistas y los periodistas.
[editar] Guerra de Malvinas
[editar] El regreso a la democracia
La derrota en la Guerra de Malvinas obligó al régimen militar a convocar a elecciones democráticas. Sin embargo las violaciones masivas a los derechos humanos realizadas entre 1976 y 1983, así como una larga tradición de golpes militares, harán sumamente complejo el proceso de transición a la democracia, con reiteradas insurrecciones militares. En 1989, por primera vez en la historia, un presidente de un partido entregó el poder a un presidente de otro partido. La situación volvió a repetirse en 1999, mostrando una notable consolidación de la democracia en Argentina.
Adicionalmente, en este período, Argentina protagonizará un importante cambio político-institucional y económico, al fundar el Mercosur junto a Brasil, Paraguay y Uruguay.
Sin embargo la acción de los gobiernos democráticos se ha mostrado insuficiente para atender los problemas socio-económicos de la población. La pobreza, que en 1974 era del 5%, subió al 25% en 1983, al 45% en 1989, llegando al pico máximo del 56% en 2002. La desocupación que era del 6% en 1975, subió al 8% en 1989, al 18% en 1995, alcanzando su pico más alto de 31% en 2002.
[editar] El gobierno de Raúl Alfonsín (1983-1989)
El 30 de octubre de 1983 se realizaron las elecciones para elegir a las autoridades democráticas. Raúl Alfonsín, candidato por la Unión Cívica Radical resultó elegido con el 52% de los votos, superando al Partido Justicialista (peronismo) que obtuvo el 40%. En el Parlamento el radicalismo obtuvo la mayoría en la Cámara de Diputados pero el peronismo obtuvo mayoría en la Cámara de Senadores. El 10 de diciembre de 1983 asumió el nuevo gobierno democrático.
[editar] Derechos humanos, transición a la democracia y sublevaciones militares
El gobierno de Raúl Alfonsín debió enfrentar el problema de la transición a la democracia en un país con una larga tradición de gobiernos militares que había llegado a la tragedia del terrorismo de estado y la guerra.
El 15 de diciembre de 1983 sanciona los decretos 157 y 158. Por el primero se ordenaba enjuiciar a los dirigentes de las organizaciones guerrilleras ERP y Montoneros; por el segundo se ordenaba procesar a las tres juntas militares que dirigieron el país desde el golpe militar del 24 de marzo de 1976 hasta la Guerra de las Malvinas. El mismo día creó una Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas CONADEP, integrada por personalidades independientes (Ernesto Sábato, Magdalena Ruiz Guiñazú, Graciela Fernández Meijide, entre otros) con la misión de relevar, documentar y registrar casos y pruebas de violaciones de derechos humanos, para fundar el juicio a las juntas militares.
En setiembre de 1984 la CONADEP produce su famoso informe titulado “Nunca Más”. El 4 de octubre de 1984 la Cámara Federal (tribunal civil) toma la decisión de desplazar al tribunal militar que estaba enjuiciando a las juntas para hacerse cargo directamente al mismo. Los fiscales fueron Julio César Strassera y Luis Gabriel Moreno Ocampo. El juicio se realizó entre el 22 de abril y el 14 de agosto de 1985. Se trataron 281 casos. El 9 de diciembre se dicta la sentencia condenando a Jorge R. Videla y Eduardo Massera a reclusión perpetua, a Roberto Viola a 17 años de prisión, a Armando Lambruschini a 8 años de prisión y a Orlando Ramón Agosti a 4 años de prisión. Por las características que tuvo, la condena a las juntas militares realizada por un gobierno democrático constituye un hecho sin precedentes en el mundo, que contrastó fuertemente con las transiciones negociadas que tuvieron lugar en aquellos años en Uruguay, Chile, Brasil, España, Portugal y Sudáfrica.
El gobierno de Alfonsín estuvo permanentemente amenazado por sectores de las Fuerzas Armadas que se negaban a aceptar el enjuiciamiento por violaciones a los derechos humanos durante el régimen militar anterior. En la Semana Santa de 1987 se produce una gran rebelión militar encabezada por jóvenes oficiales que se denominaron “carapintadas”. Al mismo tiempo que los jefes militares demostraban que no estaban dispuestos a obedecer las órdenes del presidente Alfonsín y reprimir la insurrección, millones de personas salieron a las calles para oponerse al alzamiento militar. Durante varios días el país estuvo a borde de la guerra civil. Finalmente Alfonsín, sin poder militar para frenar un golpe de estado, negocia secretamente con los líderes militares una serie de medidas para evitar que se realizaran nuevos juicios contra militares por violación de derechos humanos. Esas medidas se concretarán en las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, no sin antes sufrir otras dos insurrecciones militares durante 1988 (18 de enero y 1 de diciembre) y un permanente estado de insubordinación de las Fuerzas Armadas. Además del copamiento del regimiento La Tablada perpetuado por ex integrantes del ERP que ahora formaban el MTD, tomaron el cuartel por la fuerza y debieron ser desalojados por el ejército argentino y fuerzas de seguridad policiales.
[editar] Obra de gobierno
Durante el gobierno de Alfonsín se restableció la autonomía universitaria quebrada en 1966, se puso en marcha el Plan Nacional de Alfabetización y el Plan Alimentario Nacional (PAN) y se sancionaron las leyes de patria potestad compartida (1985) y de divorcio vincular (1987). En 1987 el Congreso sanciona una ley de traslado de la Capital Federal a Viedma - Cármen de Patagones, como parte de un proyecto para cambiar el eje político-económico centralista que caracteriza a la Argentina, que terminó fracasando.
En el plano internacional se destaca:
- el protagonismo argentino en el impulso al Grupo Contadora para unificar la posición de los deudores frente a los acreedores para el tratamiento de la deuda externa;
- los acuerdos con el gobierno democrático de Brasil que concluirán posteriormente en la formación del Mercosur (1991);
- la política exterior de apoyo a los procesos de paz en Latinoamérica y ayuda a los gobiernos democráticos para consolidar el proceso de transición a la democracia en la región;
- La firma del Tratado de Paz y Amistad con Chile (1985), que puso fin a una disputa de límites con aquel país, con el cual Argentina estuvo a punto de ir a una guerra en 1978.
- La presidencia de la 43º Asamblea General de las Naciones Unidas (1989, Dante Caputo).
En el área económica Alfonsín asume su gobierno en momentos en que se producía la gran crisis mundial de la deuda externa. Durante el gobierno militar la deuda externa había crecido de 7.000 millones de dólares en 1976, a 66.000 millones de dólares en 1983. Adicionalmente, gran parte del aparato productivo, sobre todo en el sector industrial, había quebrado. Ante esta situación, Alfonsín decidió aplicar en 1985 un plan económico, el Plan Austral, que él mismo calificó como "economía de guerra".
El Plan Austral logró durante un tiempo contener la inflación, pero no pudo resolver los problemas estructurales que mostraba la economía argentina en aquellos años. El congelamiento de los salarios, la decisión inicial de Alfonsín de atacar a los sindicatos, la persistencia de la ley sindical fascista de la dictadura, la identificación de los sindicatos con la oposición peronista, llevó a una larga pulseada entre el gobierno radical y la CGT que se expresó en 13 huelgas generales. Finalmente, el gobierno radical termina negociando con los sindicatos y sancionando con unanimidad una nueva Ley Sindical.
Los graves problemas económicos se expresaron en una tasa de inflación de 343% para el año 1988 y el estallido de un proceso hiperinflacionario a partir de febrero de 1989 superior al 3000% anual, que hizo aumentar la pobreza hasta alcanzar un record histórico hasta entonces: 47,3% (octubre 1989, Gran Buenos Aires).
En esas condiciones se realizan las elecciones presidenciales del 14 de mayo de 1989, triunfando el candidato opositor, el peronista Carlos Menem, con un 51% de los votos. La magnitud del caos económico-social obligó a Alfonsín a anticipar el traslado del mando, renunciando el 8 de julio.
Por primera vez en la historia argentina se realizaba una sucesión entre dos mandatarios civiles constitucionales de diferentes partidos políticos.
[editar] Gobierno de Carlos Saúl Menem (1989-1995 y 1995-1999)
Carlos Saúl Menem gobernó Argentina entre 1989 y 1999. Su primer mandato comenzó en 1989 tras vencer por casi 15 puntos porcentuales (47,2% a 32,4%) al radical Eduardo Angeloz y recibió el gobierno el 8 de julio de 1989, tomando el control de un país descontrolado que atravesaba una grave crisis económica e hiperinflacionaria luego del mandato de Raúl Alfonsín.
Menem durante su primer mandato se concentró en estabilizar la situación inflacionaria del país, que pocos años atrás había caído. Para esto, sancionó la Ley de Convertibilidad, impulsada por su ministro de economía Domingo Cavallo, que tenía el objetivo de equilibrar la equivalencia entre el dólar y el peso. Además, privatizó numerosas empresas, abrió el comercio y firmó el Tratado de Asunción que puso en marcha el Mercado Común del Sur (Mercosur) con Brasil, Uruguay y Paraguay, con el objetivo de formar un fuerte bloque económico sudamericano y establecer un mercado común entre sus miembros. En este primer mandato sucedieron los trágicos atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA en 1992 y 1994 respectivamente, en los que murieron casi 100 personas.
En 1995, luego de la reforma constitucional de 1994, se impuso nuevamente en elecciones presidenciales acompañado por Carlos Ruckauf venciendo por 20 puntos porcentuales al candidato del FREPASO, José Octavio Bordón.
El segundo gobierno de Menem (1995-1999) estuvo caracterizado por el aumento de los indicadores negativos, como el desempleo, la pobreza y el trabajo precario no registrado. Además la deuda externa aumentó en casi 82.000 millones de dólares. Estos problemas van a continuar creciendo y van a provocar en gran parte la futura caída del presidente sucesor de Menem, Fernando de la Rúa. A fines de 1998 cuando la corte suprema decide que el Presidente Menem no puede ser gobierno por tercera vez consecutiva comenzó una recesión de cuatro años que se volvería la más larga y destructiva de la historia argentina.
Carlos Menem volvería a ganar la elecciones en primera vuelta electoral en el año 2003, con un porcentaje de los votos que no le permitiria acceder a la presidencia.
[editar] Gobierno de Fernando de la Rúa (1999-2001)
A raíz de los crecientes cuestionamientos hacia el gobierno de Carlos Menem, fundados sobre todo en la corrupción y la incapacidad de combatir del flagelo de la desocupación, fue surgiendo una fuerza política conformada a partir de un acuerdo entre la Unión Cívica Radical (UCR) y el Frepaso, una confederación formada por los partidos Frente Grande, Socialista Popular, Socialista Democrático, Intransigente y Demócrata Cristiano. En 1997 se concreta esa unidad mediante la creación de la "Alianza para el Trabajo, la Justicia y la Educación", más conocida como "Alianza".
De sus filas salió la fórmula Fernando de la Rúa- Chacho Álvarez, ganadora de la elección presidencial celebrada el 24 de octubre de 1999 con el 48.5 % de los votos, y una ventaja de 10.5 % sobre el oficialista Eduardo Duhalde.
La campaña de la fórmula ganadora se había basado en el combate a la desocupación, la purificación de la corrompida estructura política argentina, y en la garantía de mantener Ley de Convertibilidad que ordenaba que un peso tuviera el valor de un dólar. El 10 de diciembre la fórmula aliancista asumió el poder en medio de un gran fervor popular, en un clima de esperanza, incluso entre muchos de los que no habían votado a la fórmula ganadora.
Sin embargo ya desde el discurso de asunción Fernando de la Rúa comenzó a socavar su base política, anunciando la necesidad de una serie de subas de impuestos y ajuste de la estructura estatal de considerable magnitud. A pesar de esto, la confianza en el flamante gobierno no decayó. El gabinete de ministros, a la postre extremadamente inestable, estuvo compuesto, entre otros, por José Luis Machinea en el Ministerio de Economía, Ricardo López Murphy en Defensa, Adalberto Rodríguez Giavarini en Relaciones Exteriores, Juan José Llach en Educación, en un gabinete integrado por radicales, frepasistas e incluso cavallistas, y con gran cantidad de economistas.
Sin embargo la situación argentina, en materia económica y social era muy delicada: una desocupación que ya superaba holgadamente el 15 % y que subía implacablemente, inseguridad en las calles, desconfianza de parte de los mercados financieros internacionales y una voluminosa deuda externa eran algunos de los principales temas urgentes a tratar en la agenda del gobierno.
Desde el Ministerio de Economía se habían trazado ciertas medidas financieras tendientes a encauzar el déficit fiscal, buscando principalmente el beneplácito del Fondo Monetario Internacional (FMI) para adelantar un nuevo empréstito.
A partir de febrero de 2001 grandes flujos de fondos empiezan a abandonar el país. En una sorprendente decisión el gobierno nombra como Ministro de Economía a Domingo Cavallo, quien era identificado por la opinión pública como un símbolo del gobierno de Menem. El 1 de diciembre de 2001, Cavallo toma la decisión de imponer el corralito, una de las medidas más impopulares del gobierno de de la Rúa, directamente relacionada con su caída. El llamado corralito fue un paquete de medidas económicas que impusieron una bancarización total de la economía, mediante la prohibición de extraer dinero en efectivo depositados en bancos públicos y privados, que afectó en gran medida a las clases medias. El paquete de medidas sumó apoyos en los mercados y organismos financieros internacionales y en varios ámbitos políticos y económicos locales, pero la población comenzó a manifestar un enorme descontento.
Hacia mediados del mes de diciembre se producen algunos estallidos entre las clases populares de algunas ciudades de las provincias llevados adelante por los denominados piqueteros. Algunos analistas políticos atribuyen estas revueltas a un plan desestabilizador orquestado por algunos líderes políticos contrarios al gobierno del presidente De la Rúa. Concretamente, y tal como había ocurrido años antes durante los gobiernos Carlos Menem y Raúl Alfonsín, este último del mismo signo político que De la Rúa, varios comercios de zonas empobrecidas del interior del país sufren saqueos por parte de sectores de la población desocupadas e indigentes.
A partir del día 19 de diciembre de 2001 se producen las manifestaciones populares conocidas como el cacerolazo que terminarán con la renuncia del presidente de la Rúa. Durante el día se producen en diferentes puntos de país, con epicentro en la ciudad de Buenos Aires, graves disturbios y revueltas sociales. Se producen enfrentamientos con la policía, siendo los más violentos los que tienen lugar en las inmediaciones de la Casa de Gobierno, en la ciudad de Buenos Aires. En los enfrentamientos pierden la vida al menos 5 personas. Frente a este panorama, el presidente decide decretar el estado de sitio, que suspende las garantías constitucionales de los ciudadanos. El anuncio se realiza por cadena nacional, por el propio De la Rúa. Espontáneamente, miles de argentinos se lanzan a las calles golpeando cacerolas disgustados con las recientes medidas civiles y económicas. Pacíficamente, la población manifestó su descontento durante toda la noche, mientras la policía intentaba alejarlos de la Casa de Gobierno utilizando gas lacrimógeno. Esa noche renuncia el Ministro de Economía Domingo Cavallo.
El día 20 de diciembre se producen nuevos enfrentamientos entre la policía y los manifestantes reunidos en la Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno, y en otros puntos del país. Más gente pierde la vida durante estos choques (se calculan en 30 los muertos por los diferentes enfrentamientos).
A las 4 de la tarde el presidente pronunció un discurso por televisión convocando a la "unidad nacional" y ofreciendo al justicialismo cogobernar el país. Ante la respuesta negativa, Fernando de la Rúa renunció.
[editar] Sucesión de De la Rúa
Asume la presidencia de la Nación en forma interina el presidente provisional del Senado, Ramón Puerta. El día 23 de diciembre se reúne la Asamblea Legislativa, que nombra como presidente provisional de la Nación al hasta entonces gobernador de la provincia de San Luis por el Partido Justicialista, Adolfo Rodríguez Saá. En su discurso en el Congreso de la Nación, el flamante presidente anuncia el "default", o cesación de pago de las obligaciones por préstamos a los diferentes organismos internacionales de crédito, y a particulares que tuviesen en su poder títulos de la deuda pública argentina.
Una serie de nuevos enfrentamientos, en Casa de Gobierno y en el Congreso Nacional entre algunas facciones más radicales de los manifestantes que continuaban acercándose a los edificios de gobierno, y las fuerzas de seguridad, ponen nuevamente en jaque la estabilidad de este nuevo gobierno. Se oyen repulsas contra los miembros de la Corte Suprema de Justicia, contra miembros del nuevo gabinete, y contra senadores y diputados, que no contaban con el apoyo popular. El lema más recordado de los manifestantes era el "que se vayan todos", que resumía el descontento que sufrían los políticos por parte de gruesas mayorías de la población. Algunos enfrentamientos tuvieron lugar dentro del palacio del Congreso de la Nación y se produjeron pequeños incendios y rotura de cristales y mobiliario. Sin el apoyo de importantes gobernadores, aún de algunos de su mismo partido político, el efímero presidente de la Nación, Rodríguez Saá decide presentar su renuncia al cargo, hacia el día 30 de diciembre.
Asume la presidencia en forma interina el hasta entonces presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño. El Partido Justicialista propone a Eduardo Duhalde como presidente provisional. El 31 de diciembre la Asamblea Legislativa aprueba la propuesta por gran mayoría, y Duhalde asume el cargo el día 2 de enero de 2002.
[editar] Gobierno de Néstor Kirchner
El 27 de abril de 2003 se realizó la primer vuelta de elecciones para elegir presidente. Cinco candidatos reunieron la mayoría de los votos: Carlos Menem (24%), Néstor Kirchner (22%), Ricardo López Murphy (16%), Adolfo Rodríguez Saá (14%) y Elisa Carrió (14%).
Carlos Menem, el candidato triunfante en la primera vuelta, no se presentó a la segunda vuelta y por lo tanto resultó elegido presidente Néstor Kirchner, quien asumió su mandato el 25 de mayo de 2003, hasta 2007. La fecha exacta de la finalización de su mandato es confusa: algunos analistas sostienen que su mandato vence el 25 de mayo de 2007, mientras otros sostienen que vence el 10 de diciembre de 2007.
Los resultados electorales de primera vuelta fueron:
| 27 de abril de 2003 | |
| Electores habilitados | 25.480.440 |
| Porcentaje de Votantes | 78,21 |
| Candidatos | Partido/Alianza | Votos | Porcentaje |
|---|---|---|---|
| Carlos Saúl Menem | Alianza Frente por la Lealtad-UCeDe 1 | 4.740.907 | 24,45 |
| Néstor Kirchner | Alianza Frente para la Victoria 2 | 4.312.517 | 22,24 |
| Ricardo López Murphy | Alianza Movimiento Federal para Recrear el Crecimiento 3 | 3.173.475 | 16,37 |
| Adolfo Rodríguez Saá | Frente Movimiento Popular-Unión y Libertad 4 | 2.735.829 | 14,11 |
| Elisa Carrió | Alianza Afirmación para una República Igualitaria 5 | 2.723.574 | 14,05 |
| Leopoldo Moreau | Union Cívica Radical | 453.360 | 2,34 |
| Patricia Walsh | Alianza Izquierda Unida 6 | 332.863 | 1,72 |
| Alfredo Bravo | Socialista | 217.385 | 1,12 |
| Jorge Altamira | Obrero | 139.399 | 0,72 |
| Enrique Venturino | Confederación para que se Vayan Todos | 129.764 | 0,67 |
| Guillermo Sullings | Humanista | 105.702 | 0,55 |
| José Carlos Arcagni | Tiempo de Cambios-Unión Popular | 63.449 | 0,33 |
| Mario Mazziteli | Socialista Auténtico | 50.239 | 0,26 |
| Carlos Zaffore | Movimiento de Integración y Desarrollo | 47.951 | 0,25 |
| Manuel Herrera | Demócrata Cristiano | 47.750 | 0,25 |
| Gustavo Breide Obeid | Partido de la Reconstrucción | 42.460 | 0,22 |
| Juan Mussa | Unidos o Dominados | 39.505 | 0,20 |
| Ricardo Terán | Movimiento por la Dignidad y la Independencia | 31.766 | 0,16 |
| Votos Positivos | 19.387.895 | 97,28 | |
| Votos en Blanco | 196.574 | 0,99 | |
| Votos Nulos | 345.642 | 1,73 | |
| Total Votantes | 19.930.111 |
[editar] Composición de las alianzas electorales en 2003
- Partidos que integraban la alianza: Conservador Popular - Cambio con Justicia Social - Por un Nuevo Jujuy (Jujuy) - Demócrata Conservador (Buenos Aires) - Movimiento Popular Unido (Santiago del Estero) - Movimiento Popular Cordobés (Córdoba) - Todos por los Jubilados (Capital Federal) - Movimiento de Acción Vecinal (Córdoba) - Opción Federal (Neuquén) - Encuentro Popular (Santiago del Estero) - Reconquista (Capital Federal) - De la Generación Intermedia (Capital Federal) - Frente de los Jubilados - Movimiento por la Justicia Social (Buenos Aires)
- Partidos que integraban la alianza: De la Victoria - Nueva Dirigencia (Jujuy) - Nueva Dirigencia (Capital Federal) - Nacionalista Constitucional - Política Abierta para la Integración Social - Progreso Social (Buenos Aires) - Gestión Estado y Sociedad Todos Ahora (Capital Federal) - Partido Popular (Corrientes) - Acción Popular (Córdoba) - Unión Popular (Salta) - Movimiento de Renovación Cívica (Jujuy) - Acción para el Cambio (Córdoba) - Memoria y Movilización Social (Buenos Aires) - Memoria y Movilización Social (Capital Federal) - Santiago Viable (Santiago del Estero) - Frente de Integración Social para un Cambio en Libertad (Mendoza)
- Partidos que integraban la alianza: Recrear para el Crecimiento - Confederación Movimiento Federal
- Partidos que integraban la alianza: Unión y Libertad (San Luis) - Unión y Libertad (Buenos Aires) - Confederación Laborista - Unión Popular
- Partidos que integraban la alianza: Afirmación para una República Igualitaria - Intransigente
- Partidos que integraban la alianza: Movimiento Socialista de los Trabajadores - Comunista
[editar] Bibliografía
[editar] Bibliografía general
- Cisneros, Andrés; Escude, Carlos (2000), Historia de las Relaciones Exteriores Argentinas (1806-2000), Buenos Aires: CEMA. (Texto completo).
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- Luna, Félix (Dir); Varios autores (varios), Memorial de la Patria; 1804-1973; 28 libros, Buenos Aires: La Bastilla. ISBN 950-07-0973-2.
- Rosa, José María (1965), Historia Argentina (1492-1946), 13 Tomos, Buenos Aires: Juan C. Granda.
- Sierra, Vicente D. (1967), Historia de la Argentina (1492-1852), 9 Tomos, Buenos Aires: Editorial Científica Argentina.
- Rapoport, Mario (2006), Historia económica, política y social de la Argentina, 1880-2006, Buenos Aires: Editorial Ariel. ISBN 10 950-9122-95-5.
[editar] Bibliografía especial
[editar] Por época
Historia colonial
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- Gullón Abao, Alberto (1992), La frontera del Chaco en la Gobernación de Tucumán (1750-1810)., Universidad de Cádiz.
- Puiggros, Rodolfo (1969), De la colonia a la revolución, Buenos Aires: Carlos Pérez Editor.
- Jorge L. R. Fortin (1967), Invasiones Inglesas - Colección Dr.Pablo Fortin, Buenos Aires: Editora Cia. LAMSA.
- Rubio Durán, Francisco A (1999), Punas, valles y quebradas : tierra y trabajo en el Tucumán colonial, siglo XVII, Diputación de Sevilla.
- Vitar Mukdsi, Beatriz (1997), Guerra y misiones en la frontera chaqueña del Tucumán 1700-1767., Madrid, CSIC..
Independencia
- Mitre, Bartolomé (1876), Historia de Belgrano y de la Independencia Argentina, Buenos Aires: Imprenta y Librería de Mayo. ISBN.
- Mitre, Bartolomé (1950), Historia de San Martín y de la Emancipación Sudamericana, Buenos Aires: El Ateneo. ISBN.
- Puiggros, Rodolfo (1960), La época de Mariano Moreno, Buenos Aires: Sophos.
Guerras Civiles
- Álvarez, Juan (1983), Las guerras civiles, Buenos Aires: EUDEBA. ISBN 950-23-0027-0.
- Luna, Félix (1988), Los caudillos, Buenos Aires: Planeta.
Historia contemporánea (1853 al presente)
- DEL MAZO, Gabriel (1984), La segunda presidencia de Yrigoyen, Buenos Aires: CEAL. ISBN 950-25-0051-2.
- Del Mazo, Gabriel (1984), La primera presidencia de Yrigoyen, Buenos Aires: CEAL. ISBN 950-25-0051-2.
- Ingenieros, José (1957), La evolución de las ideas argentinas (1492-1853), 5 Tomos, Buenos Aires: Elmer.
- Luna, Félix (1971), El 45, Buenos Aires: Sudamericana. 84-499-7474-7.
- Luna, Félix (1964), Yrigoyen, Buenos Aires: Desarrollo. ISBN.
- Page, Joseph (1999), Perón: una biografía, Buenos Aires: Grijalbo. ISBN 987-566-077-9.
- Potash, Robert A. (1994), El ejército y la política en Argentina, 4 Tomos, Buenos Aires: Sudamericana. ISBN 950-07-0973-2.
- Sabsay, Fernando (1999), Presidencias y Presidentes constitucionales argentinos (1854-2003), Buenos Aires: Biblioteca Nacional y Página 12. (Textos completos).
- Scenna, Miguel Angel (1983), FORJA: una aventura argentina (de Yrigoyen a Perón), Buenos Aires: Editorial de Belgrano.
- Scenna, Miguel Angel (1980), Los militares, Buenos Aires: Editorial de Belgrano.
- Torres, José Luis (1973), La década infame, Buenos Aires: Freeland.
[editar] Historias especializadas
- Godio, Julio (2000), Historia del movimiento obrero argentino (1870-2000), 2 Tomos, Buenos Aires: Corregidor. 950-05-1319-6.
- Gerchunoff, Pablo; LLACH, Lucas (1998), El ciclo de la ilusión y el desencanto: un siglo de políticas económicas argentinas, Buenos Aires: Ariel. IBBN 950-9122-57-2.
- Ortiz, Ricardo M. (1974), Historia Económica de la Argentina, Buenos Aires: Plus Ultra.
- Scalabrini Ortiz, Raúl (1971), Política británica en el Río de la Plata, Buenos Aires: Plus Ultra.
[editar] Referencias
[editar] Véase también
- Antecedentes de la independencia de la América Hispana
- vínculos entre la Operación Gladio y la masacre de Ezeiza; así también entre la Triple A y Licio Gelli
- Historia de la ciencia en la Argentina
- Historia del constitucionalismo argentino
[editar] Enlaces externos
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