Ojo
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El ojo, del latín ocŭlus, o globo ocular es el órgano que detecta la luz, siendo la base del sentido de la vista. Se compone de un sistema sensible a los cambios de luz, capaz de transformar éstos en impulsos eléctricos. Los ojos más sencillos no hacen más que detectar si los alrededores están iluminados u oscuros. Los más complejos sirven para proporcionar el sentido de la vista.
Las partes del ojo son esenciales para la existencia humana porque gracias a ellas captamos, percibimos y encontramos lo que se llama las imágenes percibidas por este sistema.
Los ojos compuestos se encuentran en los artrópodos (insectos y animales similares) y están formados por muchas facetas simples que dan una imagen "pixelada", o sea, en mosaico (no imágenes múltiples, como a menudo se cree).
En la mayoría de los vertebrados y algunos moluscos, el ojo funciona proyectando imágenes a una retina sensible a la luz, donde se detecta y se transmite una señal correspondiente a través del nervio óptico. El ojo por lo general es aproximadamente esférico, lleno de una sustancia transparente gelatinosa llamada humor vítreo, que rellena el espacio comprendido entre la retina y el cristalino, el humor transparente, que se encuentra situado en el espacio existente entre el cristalino y la córnea transparente, cuya función es la de controlar el estado óptimo de la presión intraocular, con un lente de enfoque llamado cristalino y, a menudo, un músculo llamado iris que regula cuánta luz entra.
Para que los rayos de luz se puedan enfocar, se deben refractar. La cantidad de refracción requerida depende de la distancia del objeto que se ve. Un objeto distante requerirá menos refracción que uno más cercano. La mayor parte de la refracción ocurre en la córnea, que tiene una curvatura fija. El resto de la refracción requerida se da en el cristalino. Al envejecer, el ser humano va perdiendo esta capacidad de ajustar el enfoque, deficiencia conocida como presbicia o vista cansada.
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[editar] Funciones del ojo
El ojo recibe los estímulos de los rayos de luz procedentes del entorno y los transforman en impulsos nerviosos. Estos impulsos llegan hasta el centro cerebral de la visión, donde se descodifican y se convierten en imágenes. La vista es uno de los cinco sentidos que nos permiten comprender el mundo que nos rodea y desenvolvernos en él. La pupila es el diafragma del ojo. Los músculos del músculo ciliar que tienen forma circular y de radio, la abren o la cierran en función de la luminosidad.
[editar] Estructura del ojo
Imagen:Eye-diagram no circles border.svg El órgano de la visión está compuesto por los párpados, los globos oculares, el aparato lagrimal y los músculos oculares externos. La visión binocular, con la participación de ambos ojos, permite apreciar las imágenes en tres dimensiones. El globo ocular mide unos 25mm de diámetro y se mantiene en su posición gracias a los músculos oculares. Está envuelto por una membrana compuesta de varias capas.
La capa exterior, llamada esclerótica, es espesa, resistente y de color blanco. Recubre la capa intermedia, la coroides, que contiene abundantes vasos sanguíneos. La capa interna se llama retina, y en ella se encuentran las células sensibles a la luz: los bastones y los conos. La parte anterior del globo ocular está cubierta por la córnea, una membrana transparente y resistente que carece de vasos sanguíneos.
Alrededor de la córnea está la conjuntiva. Por detrás de la córnea se halla la cámara anterior, limitada por el iris y la pupila. Detrás de la pupila se encuentra el cristalino, el cuerpo ciliar y la cámara posterior. Las dos cámaras están llenas de un líquido, el humor acuoso, que por un lado mantiene la tensión del interior del ojo y, por otro, humedece el cristalino y garantiza su nutrición. El iris está formado por una fina red de fibras conjuntivas, o estoma, provista de numerosos vasos sanguíneos y de los músculos que controlan la dilatación y la contracción de la pupila.
El color del iris depende de la transparencia del estoma y de la cantidad de pigmento que contiene. Cuando el pigmento es escaso, los ojos son azules, mientras que cuando hay una cantidad mayor se aprecian matices verdes o castaños.
El pigmento se forma durante los primeros meses de vida, por lo que todos los recién nacidos tienen los ojos de color azul grisáceo. El color definitivo se establece a los dos o tres meses de vida. Sino hay pigmentación, los ojos parecen rojos: es el caso de los albinos.
El cristalino, situado justo detrás de la pupila, está sostenido por unas fibras conjuntivas muy finas que a su vez están unidas al músculo constrictor del cuerpo ciliar. El cristalino se forma a lo largo de la tercera o cuarta semana de embarazo. Es blando y elástico en los niños, pero se endurece con el paso de los años.
El cristalino aumenta de tamaño durante toda la vida: en un individuo de 70 años es casi tres veces mayor que un bebé. Detrás del cristalino se encuentra el humor vítreo, una masa gelatinosa, blancuzca y transparente que ocupa la mayor parte del interior del ojo esta masa está rodeada por la retina, que es la túnica más interna del ojo. La retina, sensible a los impulsos luminosos, está conectada con las fibras del nervio óptico que se prolonga hacia el cerebro.
La zona que rodea el nervio óptico es la papila óptica, un área que no contiene células sensoriales y constituye el denominado punto ciego. Sobre la superficie de la retina, en el eje anteroposterior del ojo, hay una depresión: la mácula lútea o amarilla, que es la zona con mayor agudeza visual. El ojo ve la luz visible que va desde 400 milimicras a 750 milimicras, aproximadamente 3x107 Hz de frecuencia de ancho de banda
[editar] Funcionamiento del ojo
[editar] Pupila
La pupila es la parte central del iris. Se trata de una abertura dilatable y contráctil de color negro con la función de regular la iluminación que le llega a la retina, en la parte posterior del ojo.
La pupila es el diafragma del ojo. Los músculos del músculo ciliar que tienen forma circular y de radio, la abren o la cierran en función de la luminosidad. Imagen:Eye dilate.gif Imagen:Eyeball (sugarpond).jpg Imagen:Mydriase prononcée 2006.jpg
[editar] Córnea y cristalino
La córnea y el cristalino constituyen el objetivo del ojo. Cuando un rayo de luz pasa de una sustancia transparente a otra, su trayectoria se desvía: este fenómeno se conoce con el nombre de refracción. La luz se refracta en el cristalino y se proyecta sobre la retina. El cristalino regula la distancia curvándose más o menos. Si el cristalino es opaco, la retina transmite una imagen borrosa.
[editar] Retina
En la retina están las células visuales, por lo que se puede comparar a una película fotosensible. La luz, es decir, la imagen que percibimos, se transforma allí en impulsos eléctricos que el nervio óptico transmite al cerebro. Los nervios ópticos de la zona nasal de ambos ojos se entrecruzan antes de entrar en el encéfalo, formando el quiasma óptico, en cambio la zona temporal no se cruza, dejando en un lado del cerebro el sector nasal de un ojo y el temporal del otro. Luego se prolongan por las vías visuales hacia la zona media del cerebro y atravesando el tejido cerebral, alcanzan los centros visuales de los lóbulos occipitales. Se ignora que ocurre con exactitud después, pero los impulsos eléctricos se transforman en imágenes. La imagen llega invertida a la retina, pero el cerebro la rectifica y podemos percibirla en su posición original.
[editar] Conos y bastones
Las células sensoriales de la retina reaccionan de forma distinta a la luz y los colores. Los bastones se activan en la oscuridad, y sólo permiten distinguir el negro, el blanco y los distintos grises. Los conos, en cambio funcionan de día y en ambientes iluminados, y hacen posible la visión en los colores. En realidad hay tres tipos de conos, adaptados a cada uno de los tres colores primarios. El pigmento de los conos es una sustancia coloreada del retinol. Los conos están concentrados en el centro de la retina mientras que la frecuencia de los bastones aumenta a medida que nos alejamos de la mácula lutea hacia la periferia. Cada Cono (célula) está conectado individualmente con el centro visual del cerebro, lo que en la práctica permite distinguir a una distancia de 10 metros dos puntos luminosos separados por sólo un milímetro.
[editar] Otras partes del ojo
Imagen:Desinsertion du muscle CO.jpg Imagen:Eye orbit anatomy anterior2.jpg
- Esclerótica
- Fóvea
- Humor vítreo
- Iris
- Mácula
- Punto ciego
- Tapetum lucidum (no en los seres humanos)
- Coroides
- Humor acuoso
- Músculo ciliar
[editar] Musculatura extrínseca
[editar] Drenaje de la fosa orbitaria
Se encargan las venas, las que están dentro del cráneo reciben el nombre de senosvasculares escleroticos.
En el CIO se hacen investigacioness de globos oculares. Los senos cavernosos se encuentran en la base del cráneo y en ellos confluye toda la sangre del cerebro.
En posición erecta, la sangre del globo ocular va a los senos cavernosos por la arteria oftálmica superior y baja por la vena yugular. En posición boca abajo, la sangre se drena por la vena facial.
La vena oftálmica superior y la vena facial se anastomosan (se unen) muy cerca de la fosa orbitaria.
La vena oftálmica superior va aumentando de tamaño hasta llegar a los senos cavernosos ya que recoge muchas venas:
- vena central de la retina
- vena lagrimal
- venas musculares
- venas vorticosas superiores procedentes de la uvea.
- vena oftálmica inferior: recoge las dos venas vorticosas inferiores.
Podemos drenar de la vena facial a los senos por la vena oftálmica superior o al revés, ya que los senos no poseen válvulas que impidan el reflujo.
[editar] Irrigación de la fosa orbitaria
La fosa orbitaria tiene dos sistemas de vascularización: El principal, lleva a cabo la mayor parte de la irrigación, esta constituido por la arteria carótida interna que irriga el cerebro. El segundo, en menor proporción, es de emergencia, constituido por la arteria carótida externa que es la encargada de vascularizar la zona de rostro y cuello.
Este sistema es de emergencia porque si se fallara el principal y no lo tuviésemos nos quedaríamos ciegos de ese ojo.
Las arterias carótida interna y carótida externa están unidas por medio de la arteria oftálmica y la arteria facial que son ramas de la carótida interna y externa respectivamente, esto ocurre en la frontera de la fosa orbitaria. La arteria oftálmica entre al interior de la fosa orbitaria por el agujero óptico situado debajo del nervio óptico.
Las ramas en las que se divide la arteria oftálmica son: 1) arteria central de la retina: al entrar en la fosa orbitaria por el agujero óptico sale de la arteria oftálmica la arteria central de la retina y va por dentro del nervio óptico irrigando así toda la zona de la retina.
2) arterias ciliares posteriores: atraviesan la esclerótica, existen dos tipos -cortas: forman plexos al entrar, dan lugar a la coroides -largas: llegan hasta el cuerpo ciliar sin dar ramas.
3)arteria lagrimal irriga a la glándula lagrimal
4)arterias musculares: son las arterias que se encargan de la irrigación de la musculatura del globo ocular. Las arterias de los músculos rectos poseen ramificaciones terminales que son las arterias ciliares anteriores que penetran por las inserciones de la musculatura con el globo ocular. Junto con las arterias ciliares posteriores largas forman el circuito arterial mayor del iris.
[editar] Examen del ojo
Imagen:Snellen06.png Las razones mas comunes de consulta en relación al ojo son: agudeza visual, dolor y otros síntomas variables (secreciones, ardor, prurito, fotofobia, etc), cuerpo extraño, cefalea, irritación del ojo (ojo rojo) y trastornos anatómicos.
[editar] Agudeza Visual
Para explorar la agudeza visual, el paciente debe leer varias filas de letras de tamaño decreciente (cartel de Snellen). Si la visión es normal, se pueden leer todas las filas a una distancia de 6 metros. En caso contrario, se considera que la visión es defectuosa y hay que llevar gafas o lentes de contacto. Para conseguir la visión se puede utilizar cristales de distinto tipo: cóncavos y convexos. Los cristales cóncavos, corrigen la miopía y los convexos se utilizan para la presbicia y la hipermetropía. Para examinar la visión cromática o visión de colores, el médico presenta al paciente varias láminas con un dibujo en color sobre un fondo de otro color. Si se distinguen con normalidad todos los colores, se pueden apreciar los dibujos que hay sobre el fondo de color. La acromatopsia total impide distinguir cualquier color: la visión es exclusivamente en blanco y negro. Es más frecuente la acromatopsia parcial como ocurre en el daltonismo. Para explorar el interior del ojo el médico se sirve de una linterna. Puede descubrir enfermedades oculares estilando en el ojo una sustancia que dilata las pupilas y permite ver por ejemplo si el cristalino es opaco. De esta forma, el médico también puede descubrir un posible desprendimiento de retina o detectar signos de hipertensión arterial, de trombosis o diabetes que a veces se refleja en la retina.
[editar] Fondo de Ojo
Con el uso correcto de un oftalmoscópio, la exploración del fondo de ojo incluye:
- Estructuras normales: nervio óptico, arterias y venas, mácula, etc.
- Alteraciones del fondo de ojo: papilares, vasculares, retina, nervio óptico, mácula, exudados, hemorragias, edema, espasmo, vasoconstricción, neoformación, atrofia, etc.
- Retinopatías por hipertensión arterial, diabetes, aterosclerosis, etc.
[editar] Región supraorbitaria
Imagen:N2 Human eye.jpg La exploración de la región supraorbitaria incluye:
- Cejas
- Pestañas y párpados: Forma, aspecto, hendidura y conjuntiva parpebral, glándula y saco lagrimal.
[editar] Globo ocular
La exploración del globo ocular incluye:
- Condiciones normales de posición y color.
- Lesiones: exoftalmos, glaucoma, catarata, pterigión, chalazión, extropión, conjuntivitis, uveítis, midriasis, miosis, pliegue epicántico, etc.
[editar] Conjuntiva bulbar
La exploración de la conjuntiva bulbar junto con:
[editar] Principales defectos y patologías del ojo
[editar] Miopía
La miopía es la dificultad para ver de lejos generalmente se debe a un diámetro anteroposterior del ojo mayor de lo normal a una convergencia excesiva del cristalino o a una refracción demasiado fuerte de la córnea. En todos los casos, las imágenes se proyectan por encima de la retina y se transmiten de forma borrosa.
[editar] Hipermetropía
La Hipermetropía generalmente congénita, se debe a un diámetro anteroposterior del ojo menor de lo normal, por lo que las imágenes se proyectan por detrás de la retina. No esta relacionada con la lejanía o cercanía del objeto observado. Los niños hipermétropes intentan ver mejor entornando los ojos con lo que sobrecargan los músculos que controlan la forma del cristalino. Por eso suelen tener la vista cansada dolores de cabeza y dificultades de cabeza para concentrarse.
[editar] Presbicia
La presbicia se manifiesta en avanzada edad, cuando ya resulta difícil ver de cerca y para poder leer el periódico hay que alejarlo de los ojos. Este problema se debe a la perdida de elasticidad del cristalino. Para garantizar una buena visión de cerca, el cristalino debe contraerse: cuando ya no puede hacerlo, la visión cercana se hace borrosa sin embargo la visión de lejos sigue siendo buena.
[editar] Daltonismo
El daltonismo consiste en una dificultad para distinguir el rojo y el verde aunque hay casos en que también es difícil diferenciar los demás colores. El daltonismo, mucho más corriente en el hombre que en la mujer puede ser hereditario. No suele causar otros trastornos, aunque puede constituir un problema en algunas profesiones que exigen una correcta visión de los colores.
[editar] Conjuntivitis
La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva, que se irrita y adquiere un color rojizo en vez del blanco habitual. Se tiene picores en el ojo y la sensación que se ha metido polvo dentro. También puede producirse pus como las secreciones coagulan durante la noche, por la mañana resulta difícil abrir los párpados. La conjuntivitis es una enfermedad infecciosa o alérgica muy corriente.
[editar] Catarata
La catarata corresponde a una opacificación del cristalino y es una enfermedad bastante frecuente en las personas mayores. Dado que el cristalino se vuelve opaco progresivamente se pierde visión. Muchas veces se desconoce las causas de la enfermedad pero puede aparecer en casos de diabetes o tras una infección.
[editar] Glaucoma
El glaucoma es una afección caracterizada por una acumulación de líquido en el interior del ojo. Dentro del ojo hay una producción constante de humor acuoso, pero este líquido se evacúa en la misma producción. Si el canal por donde se drena el humor acuoso se obstruye, el líquido no se elimina y la presión intraocular aumenta en exceso. El glaucoma es una afección grave que si no se cura a tiempo, puede comportar la perdida de visión. Hay muchos medicamentos contraindicados cuando se padece glaucoma. El incumplimiento de esta regla puede provocar una ceguera.
[editar] Traumatismos
Cualquier herida o contusión del ojo puede alterar la visión o causar una ceguera. En principio el ojo está bien protegido dentro de la órbita ósea pero un golpe directo, un proyectil, los trozos del parabrisa o un producto irritante puede afectarlo.
[editar] Oftalmía
El ojo es muy sensible a los rayos ultravioletas bien sea de origen natural (reflejo del sol en la nieve, la arena o el agua) o artificial (soldaduras eléctricas, aparatos de esterilización, rayos uva). Una exposición excesiva produce una inflamación muy dolorosa conocida con el nombre de Oftalmia. La única prevención consiste en llevar gafas de sol tratadas con un filtro capaz de detener los rayos ultravioletas y no unos simples cristales oscuros.
[editar] Otros defectos y patologías
- Acromatopsia
- Astigmatismo
- Ceguera
- Ceguera de nieve
- Degeneración macular asociada a la edad
- Ectropión
- Entropión
- Estrabismo
- Lentes
- Moscas volantes
- Nictalopía
- Nistagmo
- Ojo seco
- Orzuelo
- Retinopatía
- Uveítis
- Xantelasma
[editar] Véase también
[editar] Enlaces externos
- Imagen:Commons-logo.svg Commons alberga contenido multimedia sobre Ojo.
- Imagen:Wiktionary-logo-es.png Wikcionario tiene una entrada sobre ojo.
- La Evolución del ojo. af:Oog
an:Güello ar:عين arc:ܥܝܢܐ az:Göz bat-smg:Akis bg:Око bs:Oko ca:Ull (òrgan) cdo:Mĕ̤k-ciŭ cs:Oko cy:Llygad da:Øje de:Auge el:Μάτι en:Eye eo:Okulo et:Silm eu:Begi fa:چشم fi:Silmä fr:Œil fy:Each gl:Ollo he:עין hi:आंख hu:Szem id:Mata io:Okulo is:Auga it:Occhio iu:ᐃᔨ/iji ja:目 ko:눈 (동물) la:Oculus lb:A (Sënnesorgan) ln:Lǐso lt:Akis mk:Око ms:Mata nah:Īxtelolohtli nl:Oog (anatomie) nn:Auga no:Øye nrm:Yi os:Цæст pdc:Aag pl:Oko pt:Olho qu:Ñawi ro:Ochi ru:Глаз simple:Eye sk:Oko sl:Oko sq:Syri sr:Око su:Panon sv:Öga ta:கண் th:ตา tr:Göz (organ) uk:Око ur:آنکھ vi:Mắt yi:אויג yo:Ojú zh:眼 zh-min-nan:Ba̍k-chiu zh-yue:眼 Aunque el ojo es denominado a menudo el órgano de la visión, en realidad, el órgano que efectúa el proceso de la visión es el cerebro; la función del ojo es traducir las ondas electromagnéticas de la luz en un determinado tipo de impulsos nerviosos que se transmiten al cerebro a través del nervio óptico. El globo ocular es una estructura esférica de aproximadamente 2,5 cm de diámetro con un marcado abombamiento sobre su superficie anterior. La parte exterior, o la cubierta, se compone de tres capas de tejido: la capa más externa o esclerótica tiene una función protectora, cubre unos cinco sextos de la superficie ocular y se prolonga en la parte anterior con la córnea transparente; la capa media o úvea tiene a su vez tres partes diferenciadas: la coroides —muy vascularizada, reviste las tres quintas partes posteriores del globo ocular— continúa con el cuerpo ciliar, formado por los procesos ciliares, y a continuación el iris, que se extiende por la parte frontal del ojo. La capa más interna es la retina, sensible a la luz.
La córnea es una membrana resistente, compuesta por cinco capas, a través de la cual la luz penetra en el interior del ojo. Por detrás, hay una cámara llena de un fluido claro y húmedo (el humor acuoso) que separa la córnea de la lente del cristalino. En sí misma, la lente es una esfera aplanada constituida por un gran número de fibras transparentes dispuestas en capas. Está conectada con el músculo ciliar, que tiene forma de anillo y la rodea mediante unos ligamentos. El músculo ciliar y los tejidos circundantes forman el cuerpo ciliar y esta estructura aplana o redondea la lente, cambiando su longitud focal. El iris es una estructura pigmentada suspendida entre la córnea y el cristalino y tiene una abertura circular en el centro, la pupila. El tamaño de la pupila depende de un músculo que rodea sus bordes, aumentando o disminuyendo cuando se contrae o se relaja, controlando la cantidad de luz que entra en el ojo. Por detrás de la lente, el cuerpo principal del ojo está lleno de una sustancia transparente y gelatinosa (el humor vítreo) encerrado en un saco delgado que recibe el nombre de membrana hialoidea. La presión del humor vítreo mantiene distendido el globo ocular. La retina es una capa compleja compuesta sobre todo por células nerviosas. Las células receptoras sensibles a la luz se encuentran en su superficie exterior detrás de una capa de tejido pigmentado. Estas células tienen la forma de conos y bastones y están ordenadas como los fósforos de una caja. Situada detrás de la pupila, la retina tiene una pequeña mancha de color amarillo, llamada mácula lútea; en su centro se encuentra la fóvea central, la zona del ojo con mayor agudeza visual. La capa sensorial de la fóvea se compone sólo de células con forma de conos, mientras que en torno a ella también se encuentran células con forma de bastones. Según nos alejamos del área sensible, las células con forma de cono se vuelven más escasas y en los bordes exteriores de la retina sólo existen las células con forma de bastones. El nervio óptico entra en el globo ocular por debajo y algo inclinado hacia el lado interno de la fóvea central, originando en la retina una pequeña mancha redondeada llamada disco óptico. Esta estructura forma el punto ciego del ojo, ya que carece de células sensibles a la luz. Funcionamiento del ojo En general, las cámaras fotográficas sencillas funcionan como los ojos de los animales. La lente del cristalino forma en la retina una imagen invertida de los objetos que enfoca y la retina se corresponde con la película sensible a la luz.
El enfoque del ojo se lleva a cabo debido a que la lente del cristalino se aplana o redondea; este proceso se llama acomodación. En un ojo normal no es necesaria la acomodación para ver los objetos distantes, pues se enfocan en la retina cuando la lente está aplanada gracias al ligamento suspensorio. Para ver los objetos más cercanos, el músculo ciliar se contrae y por relajación del ligamento suspensorio, la lente se redondea de forma progresiva. Un niño puede ver con claridad a una distancia tan corta como 6,3 cm. Al aumentar la edad del individuo, las lentes se van endureciendo poco a poco y la visión cercana disminuye hasta unos límites de unos 15 cm a los 30 años y 40 cm a los 50 años. En los últimos años de vida, la mayoría de los seres humanos pierden la capacidad de acomodar sus ojos a las distancias cortas. Esta condición, llamada presbiopía, se puede corregir utilizando unas lentes convexas especiales.
Las diferencias de tamaño relativo de las estructuras del ojo originan los defectos de la hipermetropía o presbicia y la miopía o cortedad de vista. Debido a la estructura nerviosa de la retina, los ojos ven con una claridad mayor sólo en la región de la fóvea. Las células con forma de conos están conectadas de forma individual con otras fibras nerviosas, de modo que los estímulos que llegan a cada una de ellas se reproducen y permiten distinguir los pequeños detalles. Por otro lado, las células con forma de bastones se conectan en grupo y responden a los estímulos que alcanzan un área general (es decir, los estímulos luminosos), pero no tienen capacidad para separar los pequeños detalles de la imagen visual. La diferente localización y estructura de estas células conducen a la división del campo visual del ojo en una pequeña región central de gran agudeza y en las zonas que la rodean, de menor agudeza y con una gran sensibilidad a la luz. Así, durante la noche, los objetos confusos se pueden ver por la parte periférica de la retina cuando son invisibles para la fóvea central. El mecanismo de la visión nocturna implica la sensibilización de las células en forma de bastones gracias a un pigmento, la púrpura visual o rodopsina, sintetizado en su interior. Para la producción de este pigmento es necesaria la vitamina A y su deficiencia conduce a la ceguera nocturna. La rodopsina se blanquea por la acción de la luz y los bastones deben reconstituirla en la oscuridad, de ahí que una persona que entra en una habitación oscura procedente del exterior con luz del sol, no puede ver hasta que el pigmento no empieza a formarse; cuando los ojos son sensibles a unos niveles bajos de iluminación, quiere decir que se han adaptado a la oscuridad. En la capa externa de la retina está presente un pigmento marrón o pardusco que sirve para proteger las células con forma de conos de la sobre exposición a la luz. Cuando la luz intensa alcanza la retina, los gránulos de este pigmento emigran a los espacios que circundan a estas células, revistiéndolas y ocultándolas. De este modo, los ojos se adaptan a la luz. Nadie es consciente de las diferentes zonas en las que se divide su campo visual. Esto es debido a que los ojos están en constante movimiento y la retina se excita en una u otra parte, según la atención se desvía de un objeto a otro. Los movimientos del globo ocular hacia la derecha, izquierda, arriba, abajo y a los lados se llevan a cabo por los seis músculos oculares y son muy precisos. Se ha estimado que los ojos pueden moverse para enfocar en, al menos, cien mil puntos distintos del campo visual. Los músculos de los dos ojos funcionan de forma simultánea, por lo que también desempeñan la importante función de converger su enfoque en un punto para que las imágenes de ambos coincidan; cuando esta convergencia no existe o es defectuosa se produce la doble visión. El movimiento ocular y la fusión de las imágenes también contribuyen en la estimación visual del tamaño y la distancia.
Músculos extrínsecos del ojo
Vista lateral del ojo, donde se puede observar los músculos extrínsecos unidos directamente al globo ocular que permiten el movimiento del ojo. Los cuatro rectos están alineados con sus puntos de origen, mientras que los dos oblicuos se insertan en la superficie ocular formando un ángulo.
Estructuras protectoras Diversas estructuras, que no forman parte del globo ocular, contribuyen en su protección. Las más importantes son los párpados superior e inferior. Estos son pliegues de piel y tejido glandular que pueden cerrarse gracias a unos músculos y forman sobre el ojo una cubierta protectora contra un exceso de luz o una lesión mecánica. Las pestañas, pelos cortos que crecen en los bordes de los párpados, actúan como una pantalla para mantener las partículas y los insectos fuera de los ojos cuando están abiertos. Detrás de los párpados y adosada al globo ocular se encuentra la conjuntiva, una membrana protectora fina que se pliega para cubrir la zona de la esclerótica visible. Cada ojo cuenta también con una glándula o carúncula lagrimal, situada en su esquina exterior. Estas glándulas segregan un líquido salino que lubrica la parte delantera del ojo cuando los párpados están cerrados y limpia su superficie de las pequeñas partículas de polvo o cualquier otro cuerpo extraño. En general, el parpadeo en el ojo humano es un acto reflejo que se produce más o menos cada seis segundos; pero si el polvo alcanza su superficie y no se elimina por lavado, los párpados se cierran con más frecuencia y se produce mayor cantidad de lágrimas.
En los bordes de los párpados se encuentran las glándulas de Meibomio que tienen un tamaño pequeño y producen una secreción sebácea que lubrifica los párpados y las pestañas. Las cejas, localizadas sobre los ojos, también tienen una función protectora, absorben o desvían el sudor o la lluvia y evitan que la humedad se introduzca en ellos. Las cuencas hundidas en el cráneo en las que se asientan los ojos se llaman órbitas oculares; sus bordes óseos, junto al hueso frontal y a los pómulos, protegen al globo ocular contra las lesiones traumáticas producidas por golpes o choques.

