Escudo de Navarra
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El escudo de Navarra aparece descrito en el artículo 7.1 de la Ley Orgánica de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra, de 10 de agosto de 1982 que establece:
"El escudo está formado por cadenas de oro sobre fondo rojo, con una esmeralda en el centro de unión de sus ocho brazos de eslabones y, sobre ellas, la Corona Real, símbolo del Antiguo Reino de Navarra".
Esta descripción corresponde al escudo histórico de Navarra -cadena de oro sobre fondo de gules- que la leyenda relaciona con el escudo de armas que el rey navarro Sancho VII el Fuerte adoptó como propio en 1212, tras la victoria de los reyes cristianos de Navarra, Castilla y León, contra las tropas musulmanas, sucedida en las Navas de Tolosa (actual provincia de Jaén), dentro de la reconquista de la península. Las cadenas representarían a las que rodeaban la tienda del rey musulmán Miramamolín el Verde y que Sancho el Fuerte rompió con su propia espada. Y la esmeralda central representa la que el rey vencido llevaba sobre su turbante.
Investigaciones históricas más recientes señalan que el verdadero origen del escudo no se halla en las Navas de Tolosa ni originalmente se trataba de cadenas. Parece ser que el origen está en el sello real que adoptó el rey Teobaldo I de Champaña, sucesor de Sancho VII. En el mismo figuraba el rey a caballo y portando un escudo blocado, es decir, con una bloca o refuerzo metálico en los bordes, en cruz y en aspa. Posteriormente se interpretó que el escudo representaba las armas del rey, como se hizo costumbre en la heráldica posterior, y de ahí se pasó a considerar que las armas del reino de Navarra consistían en el escudo blocado o en un carbunclo, con estética muy similar al posterior, con cadenas. Con el paso de los siglos la representación del escudo fue variando, y se pasó a componerlo con barras, esferillas y cadenas. En su evolución final, se atribuyó la presencia de las cadenas a las de las Navas de Tolosa.
En 1910, preparando el séptimo centenario de la batalla de las Navas de Tolosa, la Diputación Foral aprobó el diseño del escudo y la Bandera de Navarra realizado por Campión, Altadill y Olóriz, que ese mismo año aprobó la Diputación como modelo oficial, representando los eslabones de las cadenas tal y como son los que todavía se conservan procedentes de la batalla (las cadenas que figuran en el escudo de España, sin embargo, responden a un diseño anterior, y por eso sus eslabones no son alargados sino ovalados).
El escudo sufrió algunas modificaciones en 1931, con la proclamación de la II República, (sustitución de la corona real por otra mural). Posteriormente, durante el franquismo, se añadió la Cruz Laureada de San Fernando, con la que se condecoró a Navarra por su papel protagonista durante la guerra civil del 36 a favor del llamado bando nacional. En 1981 se recuperó el diseño de 1910, retirándose la laureada.

