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Bueno

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Bueno (Del latín bonus). Es un término excesivamente relativo de definir, se aplica a objetos, concretos, seres animados o incluso conceptos, denotando que estas son adecuadas, agradables, deseables o poseedoras de valores envidiables, como preferente para un individuo o conjunto de estos, en cualquiera de sus formas de organización.

También puede señalar sencillamente que una determinada cosa constituye un ejemplar muy prototípico de algo. Por ejemplo, tengo un buen problema: En este caso, el problema es bueno porque fomenta y ayuda a que 'problema' sea su máxima expresión dentro del marco circunstancial, siendo lo ideal y modélico.

Tabla de contenidos

[editar] Análisis

Lo bueno puede comprender dos aspectos: Lo bueno dentro del comportamiento humano y lo bueno orientado a la definición de objetos.

[editar] Comportamiento humano

El catálogo completo o compendios de 'cosas buenas y malas', se engloban en un sistema denominado moral. A su vez, la moral propugna un sistema de gobierno y regulación social para prevenir lo malo y fomentar lo bueno (lo que se conoce como política). El análisis exhaustivo de esta palabra, dará como resultado la relatividad de este concepto.

[editar] Punto de vista histórico

Podemos apreciar que, lo que ha prevalecido como bueno, nace en la mente de personas con gran capacidad de empatizar con el resto de sus contemporáneos y coterráneos; pasando por un proceso filosófico, que, según puntos de vista se han ido incorporando en la moral de las sociedades.

A ellas se las otorga el poder de guiar al resto de personas que tienen esas facultades menos desarrolladas, originándose movimientos religiosos, éticos y/o políticos. De haber otra persona con esas facultades empáticas y filosóficas igualmente desarrolladas, nacerá un rebelde o un contribuyente convencido.

La tendencia fundamental de las sociedades basadas en valores morales, es atribuir a un poder sobrehumano esas revelaciones, o en su defecto, otorgándose ellos mismos el atributo de divinidad (Caso de los faraones de Egipto, Carlo Magno, los cesares de la roma imperial y los gobiernos postrománticos que se han basado, de forma alguna, en la guía o apoyo religioso... Napoleón, Hitler, Francisco Franco).

Esa forma de pensar ha fomentado estilos de gobierno dictatoriales, imperios basados en la conquista de los infieles (convirtiendo la guerra en santa).

  • Para más información véase los siguientes artículos:
  1. Cruzadas
  2. Mi lucha
  3. Pío XII
  4. Francisco Franco
  5. Valle de los Caídos
  6. Guerra Civil Española
  7. Segunda Guerra Mundial

La historia nos indica que el argumento más básico esgrimido por gobernantes belicosos, para justificar sus actos ante el pueblo, es la supremacía de unas personas sobre otras, por considerarse los únicos capaces de inferir lo bueno para el resto de mortales, quitándoles la libertad y el derecho de usar de forma tan libre, dicha facultad de la mente e inferir en base a ella su propia escala de valores morales, y por efecto la forma de llevarlos a buen fin. De esta forma nace la opresión de los débiles.

La evolución de nuestras sociedades actuales, han llevado a los gobiernos más desarrollados de la actualidad a entender su papel de meros administradores de la voluntad pública, ejecutores de lo que el pueblo entiende como bueno, y luchan por la paz y la seguridad de sus ciudadanos. Por esta razón, dentro de las formas de gobierno experimentadas por el hombre a lo largo del tiempo, la democracia es la menos sufrida para el pueblo, pues admite el cambio por la voluntad de una mayoría. La desaparición de las fronteras supone un gran paso para garantizar una estabilidad, pues implica un acuerdo a nivel mundial del papel de los gobiernos como administradores y no como opresores. Se puede decir que hay opresión, en el momento que no hay forma razonable de cambiar algo que nos disgusta.

[editar] Punto de vista económico

Las sociedades del pasado nos han mostrado que la preferencia siempre ha sido esforzarse el mínimo para conseguir el máximo. A esa tendencia se la cataloga como economía social, y se traduce en el nacimiento de la actividad comercial.
Puede parecer paradójico el esfuerzo de muchas culturas por conseguir lo bueno, dado que violaría la tendencia del mínimo esfuerzo, pero este punto cambia cuando se mira desde el punto de vista emocional.

[editar] Punto de vista psicológico

Toda enfermedad causa algún tipo de sufrimiento más o menos agudo en algún momento de la evolución de la patología. La duración del mismo es variable, pudiéndose manifestar de forma breve, pues inmediatamente después sobreviene la muerte (en este caso al cerebro no le ha dado tiempo a dar forma al dolor), o alargarse por tiempo indefinido. El mal estar se puede somatizar de forma violenta, degenerativa y/o auto lesiva. Todo sufrimiento lleva asociado un agotamiento, así es que lo malo no es sufrir, sino no encontrar la salida a ese sufrimiento. Cuando una persona no es capaz por sus propios medios de razonar como superar un mal estar, ponerlo en práctica y sentir alivio, se puede decir que se ha hundido emocionalmente y está a las puertas de una enfermedad mental (depresión, trastornos bipolares, ansiedades, etc.), ello le causa dolor. Sea cual sea el caso, el hombre trata por todos los medios de remediar ese estado.
La ley natural indica que todo ser vivo huye del dolor por puro instinto de supervivencia. En el caso del hombre, su forma de huir no siempre es física dado que el dolor no siempre tiene porque ser a esos niveles. Al hombre le cansa más vivir en un constante dolor emocional, que trabajar por remediarlo. Por lo tanto se establece un patrón de conducta definido por los límites de la mente.
Dado que el hombre tiene conciencia de sus actos, necesita justificarlos en algo para no verse a sí mismo como alguien malo, y por lo tanto desaprobado (excepcionalmente se pueden dar casos contrarios a esto, que se definen bajo el concepto de Psicopatía). El uso de la razón está al servicio del sufrimiento (usar las facultades de la razón, hace personas más tolerantes al sufrimiento), y cuando no hay sufrimiento, al servicio del deseo. Cuando no hay ni sufrimiento ni deseos por satisfacer, generalmente el sufrimiento se somatiza en forma de dolor, perdiendo el ímpetu por vivir o libido (salvo raras excepciones, en las que la mente es capaz de trascender a todo eso y deja de sufrir), entrando en depresión (véase mente).
Como ejemplos superlativos, mencionaremos casos extremos que solo indican el mayor estado de degradación de la mente, pero que no pretenden marcar la norma general. La actitud de personajes famosos, que lo han tenido todo (no sufren y sus deseos están colmados). En su búsqueda por el ímpetu de la vida o libido, la han perdido al verse envueltos en drogas, deportes de muy alto riesgo o sencillamente se han suicidado. Al igual que le suceden a estos personajes de fama, les ha sucedido a gobernantes del estilo Nerón, Marco Marcelo Claudio y casi toda la dinastía de emperadores romanos se les ha conocido por su búsqueda por avivar la libido. De hecho, la tiranía de los gobernantes ha tenido como desencadenante esa falta de libido y por lo tanto han ejercido su dominación con desidia, negligencia y nepotismo, síntomas evidentes de un estado mental perturbado.

[editar] Punto de vista social

Esta tendencia es remarcadamente visible en las capas dominantes de las sociedades, en donde basaban su forma de vida en catalogar a las personas de buenas o malas, dejando a las malas para los peores trabajos (los más sufridos), y las buenas para los más placenteros, o sencillamente llevar una vida licenciosa.
Las sociedades han ido tendiendo a definir a las personas de buenas o malas según su ascendencia genética, nacional, regional o ideológica.
Como ejemplo podemos definir dos clanes, el A y el B. El 'A' basa su economía en el trueque, ve como malo al 'B' que basa su economía en el peso. Si bien el sistema económico del 'B' es más potente y óptimo, el 'A' ha de hacer un esfuerzo educacional para incorporarlo en su sociedad, por lo que se generan tensiones y posibles conflictos diplomáticos, que pudieran desembocar en una guerra.
El 'A' se aprovecha de su antigüedad y su desarrollo para presionar al 'B', que es más novedoso y menos desarrollado. El esfuerzo diplomático para no entrar en guerras, pasa por la creación de fronteras, delimitación del territorio y demarcaje del aprovechamiento de los recursos naturales (extraditar a los rebeldes). Nacen tratados para delimitar la actividad extranjera dentro del territorio nacional. De no llegar a un acuerdo, entonces se emprende la conquista, con la excusa moral de defender las tradiciones del pueblo, pues las costumbres foráneas ponen en riesgo todo lo 'bueno' de la sociedad actual.

[editar] Punto de vista psicohistórico

Siempre habrá personas con otras formas de pensar. Su forma de usar sus facultades mentales, puede o no movilizar a las masas. Dependiendo de como usemos nuestras facultades, podemos fomentar y ayudar al sistema en vigor, poner en riesgo a una nación o la seguridad de los ciudadanos de esa nación.

En nuestros tiempos, se ha denominado a las personas antisociales como:

La conducta antisocial se manifiesta por un sufrimiento al socializar. Es una evidencia que en todas las sociedades se ha definido (implícita o explícitamente) como bueno el derecho a socializar de los individuos que componen el grupo social (tautológico, sin la capacidad y el gusto por socializar, no existirían las naciones).

Una persona que sea catalogada como mala, puede manifestar dos conductas antisociales:

  • Criminal; suele evidenciarse por una falta de respeto a lo ajeno y a las personas, (de someterse a los cauces sociales, le resultaría un sufrimiento insoportable, pues el individuo tiene que hacer sacrificios para el bien estar social. Es en este aspecto en el que el criminal sufre en extremo, al sacrificarse).
  • Patológica; suele manifestarse como una falta de respeto a uno mismo (salvo excepciones, que la propia enfermedad provoque en el enfermo una conducta violenta).

El objeto de las leyes es la protección de las cosas 'buenas', y marca la pauta de lo que se considera sano, según el comportamiento más exendido, de nuestra especie. Así, la educación establecida o definida como buena, juega un papel importante. El individuo que atente contra esa pauta, puede entrar en una conducta patológica o criminal, necesitando de medicación o/y de un correctivo, según proceda.

Este patrón conductual se basa en los propios límites de la mente y se repite a lo largo de la historia, como ciclo Psicológico, Histórico, Social y Económico. Este patrón es inevitable, pues estamos limitados por las leyes físicas que aplican a nuestro cerebro, que en definitiva es donde nuestra mente puede existir, marcándonos lo que consideramos como bueno, a saber: la línea de menor esfuerzo/mayor beneficio. Inevitablemente eso nos convierte en malos para otras costumbres.

[editar] Definición de objetos

Insertar aquí el desarrollo.

[editar] Véase también

Herramientas personales