Ibero
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Los iberos o íberos fueron un conjunto de pueblos que ocuparon parte de la Península Ibérica y el sur de Francia con anterioridad a la llegada de los pueblos indoeuropeos (celtas y romanos); en este sentido actúa como un sinónimo local de "preindoeuropeo". Según la prosodia y la etimología latinas, la forma original sería ibero, sin embargo, según la Real Academia Española, íbero es asimismo correcta para referirse a dichos pueblos y su lengua.
No hay acuerdo sobre qué pueblos pueden considerarse iberos. En la arqueología contemporánea se da mayor importancia a los rasgos culturales que a los etnológicos, y desde este punto de vista se consideran iberos todos aquellos pueblos que tenían una cultura común (caracterizada por los restos arqueológicos hallados en el sur de Portugal, la costa mediterránea y el mediodía francés) llamada genéricamente cultura ibera, reservando el término "protoiberos" para el pueblo que aportó los elementos diferenciadores de la cultura ibera respecto a las anteriores.
Sin embargo, otras veces se llama iberos a los pueblos protoiberos y por tanto se excluye a Tartessos, griegos y fenicios del grupo de pueblos iberos. Por tanto, debido a esta confusión en la terminología se pueden leer afirmaciones aparentemente contradictorias en distintas fuentes.
En resumen, actualmente los historiadores utilizan el criterio cultural en vez del etnográfico y por tanto, usan el nombre de iberos para designar a un grupo de pueblos heterogéneo etnográficamente pero más o menos homogéneo culturalmente, cuyo verdadero ámbito geográfico está en proceso de estudio.
Sin embargo, la mayoría de los historiadores creen que dentro de los iberos podrían incluírse los siguientes pueblos: Turdetanos, Oretanos, Bastetanos, Contestanos, Edetanos, Ilercavones, Cessetanos, Layetanos, Indigetes, Lacetanos, Ausetanos, Ilergetes y Sedetanos. En ocasiones es difícil saber a ciencia cierta cuáles son los límites entre unos pueblos y otros.
[editar] Referencias históricas
La primera referencia que se tiene de los iberos es a través de los historiadores y geógrafos griegos. Curiosamente, los griegos también llamaban iberos a un pueblo de la actual Georgia, conocido como Iberia caucásica. Es una cuestión abierta si hay alguna relación o es simple coincidencia de nombres, pero basándose en esto se ha intentado emparentar el idioma ibero (del que queda poco más que inscripciones funerarias y monedas) con las lenguas caucásicas. Independientemente, también hay intentos de emparentar el euskera con algunas de estas lenguas.
Al principio, los griegos utilizaron la palabra ibero para designar al litoral mediterráneo occidental, y posteriormente, para designar a todos los pueblos de la Península que no eran celtas. También llamaban Iberia al conjunto de pueblos de la Península.
Las primeras descripciones de la costa andaluza mediterránea son de Apiano, aunque habla de pueblos y ciudades que ya habían desaparecido en su época. También describe la parte más occidental de Andalucía. Estrabón hace una descripción de esta zona basándose en autores anteriores, y se refiere a las ciudades de la Turdetania, como descendientes de la cultura de Tartessos. En general, autores como Plinio y otros historiadores latinos se limitan a hablar de pasada sobre estos pueblos como antecedentes de la Hispania romana.
Para estudiar a los iberos, se ha recurrido, además de a las fuentes literarias, a las fuentes epigráficas, numismáticas, y arqueológicas.
[editar] Origen de los iberos
Científicamente hablando, no se sabe el origen de los iberos, hay varias teorías que intentan establecer un origen, pero ninguna está comprobada realmente, estas son las teorías.
[editar] Origen africano
Esta teoría dice que los iberos proceden de tribus bereberes que se establecieron y fueron extendiéndose por toda la península y por todo el sur de Francia. Esta teoría se basa en que todo ser humano procede de África, ya que los restos más antiguos del hombre proceden de este continente y que la lengua ibérica tiene algún parecido con las lengua de las tribus bereberes. Esta teoría esta prácticamente desechada, por la falta de pruebas sobre tal migración.
[editar] Origen autóctono
Se trata de una teoría completamente opuesta a la anterior, basada en que los iberos se expandieron hasta llegar al continente africano y así se explicaría esa relación de la lengua íbera y la bereber. Lo más probable es que los iberos no llegaran de ningún sitio, si no que llevarán ya muchísimo tiempo habitando la península, aislados por el norte por los pirineos y por el sur por el mar,los pocos hallazgos arqueológicos, demuestras una evolución tanto cultural, como etnicamente propia, favorecida por este aislamiento geográfico. Esta teoría es la que cada vez goza de mas credibilidad según se investiga y se sabe más acerca de los iberos.
[editar] Nombres de la península
[editar] Oppiusa
Nombre dado por los colonizadores Fenicios a la península Ibérica. Significa "país de las serpientes", ya que abundaban éstas en las zonas de la península donde establecieron sus colonias. También llevaba este nombre una de las islas baleares.
[editar] Iberia
Nombre dado por los colonizadores griegos a la península ibérica y las islas baleares. El nombre de "Iberos" según textos antigüos, vienen de una palabra que solían escuchar a las gentes de Iberia, posiblemente, iber, que podría significar río, como en el vasco "ibai", por lo que Iberia, significaría "país de los ríos".
[editar] Hispania
Nombre dado por el imperio romano a toda la península ibérica y las islas baleares. Significa "país de los conejos" ya que este animal abundaba mucho en la península. Los relatos de hitoriadores antigüos, cuentan una historia de una ciudad ibera que fue sepultada por una plaga de conejos al excavar éstos sus madrigueras bajo la ciudad. Este nombre evolucionó de Hispan > Hispania > Ispania > Spania > España
[editar] Lengua y escritura
La lengua íbera es una lengua paleohispánica que está documentada por escrito fundamentalmente en signario íbero nororiental (o levantino) y residualmente en signario íbero suroriental (o meridional) y en alfabeto greco-ibérico. Las inscripciones más antiguas en esta lengua se documentan a finales del s V aC y las más modernas a finales del s. I aC o a principios del s. I dC.
La lengua íbera se usó en una amplia franja costera des del sur del Languedoc-Rosellón hasta Alicante, que penetra por el interior por el valle del Ebro, por el valle del Segura y por la valle alta del Guadalquivir. Las inscripciones en lengua íbera aparecen sobre soportes muy variados (monedas de plata y bronce, láminas de plomo, cerámicas áticas, cerámicas de barniz negro A y B, cerámicas pintadas, dolias, ánforas, fusayolas, estelas y placas de piedra, mosaicos, etc.) y es con diferencia la lengua paleohispánica más documentada por escrito, unos dos millares de inscripciones que representan el 95% del total.
Los textos en lengua íbera se pueden leer razonablemente bien, pero en su mayor parte son incomprensibles, puesto que es una lengua sin parientes suficientemente cercanos como para ser útiles en la traducción de textos. La teoría tradicional que identifica la lengua íbera con la lengua vasca (vascoiberismo en su formulación más extrema) no tiene credibilidad en los círculos especializados, aunque prácticamente todos los especialistas en lengua íbera reconocen ciertas afinidades entre ambas lenguas, bien directamente, o bien a través de la lengua aquitana. Para algunos investigadores, estas afinidades son ya suficientes como para defender que son lenguas emparentadas, pero otros consideran que estas afinidades podrían ser debidas a préstamos o a fenómenos de área lingüística que se dan entre lenguas no necesariamente emparentadas, pero que conviven en un mismo territorio durante un largo periodo.
[editar] Origen y extensión de los protoíberos
El origen de estas poblaciones ibéricas se atribuyó durante mucho tiempo a una migración desde el norte de África, pero esta idea es muy discutida. Incluso se defiende una tesis diametralmente opuesta, la colonización desde la península al norte de África creando una cultura íberomauritana, si no acaso la capsiense.
Los supuestos límites máximos de la expansión íbera habrían llegado desde el mediodía francés hasta el Algarve portugués y el norte de la costa africana.
Sin embargo, con posterioridad, ejercieron influencia sobre otros pueblos del interior de la península, los pueblos celtíberos. Esta influencia se vio sobre todo en la llegada del torno alfarero a muchas zonas de la meseta norte de la península, sobre todo a los pueblos limítrofes del valle del Ebro, e incluso a algunos más alejados como Arévacos, Pelendones o Vacceos.
Los iberos serían, en definitiva, los diferente pueblos que evolucionan desde las diferentes culturas precedentes hacia una serie de estructuras estatales, viéndose ayudados en dicha evolución por las influencias de fenicios, primero, y luego griegos y púnicos, que traerán consigo elementos de lujo que ayudarán, como bienes de prestigio, a la diferenciación interna de los diferentes grupos sociales.
[editar] Aporte del sustrato local a la cultura íbera
El origen del sustrato cultural local que ejerció influencia en los íberos se remonta, cuando menos, al primer neolítico mediterráneo: la cultura agro-pescadora de la Cerámica Impreso-Cardial, que se extendió desde el Adriático hacia occidente, influyendo intensamente en los aborígenes paleolíticos y asimilando toda las regiones costeras del Mediterráneo occidental en el V milenio adC.
Hacia el 2600 adC. se desarrolla en Andalucía oriental la civilización calcolítica, que se aprecia en los yacimientos de Los Millares (Almería) y Marroquíes Bajos (Jaén), estrechamente relacionados con la cultura portuguesa de Vila Nova y quizás (no probado) con alguna cultura del Mediterráneo oriental (Chipre).
Hacia 1800 adC., esta cultura se ve sustituida por la de El Argar (bronce), que se desarrolla independientemente y parece estar muy influida en su fase B (desde 1500 adC.) por las culturas egeas contemporáneas (enterramientos en "pithoi").
Hacia 1300 adC., coincidiendo con la invasión del noroeste peninsular por los celtas, El Argar, que bien pudo haber sido un estado centralizado, da paso a una cultura "post-argárica", de villas fortificadas independientes, en su mismo ámbito. Tras la fundación de Marsella por los focenses (hacia 600 adC.), los íberos reconquistan el noroeste a los celtas, permitiendo la creación de nuevos establecimientos griegos al sur de los Pirineos.
A las comunidades establecidas al final de la edad del bronce se las considera sustrato indígena al hablar de la cultura íbera. Básicamente hay cuatro focos: El Argar, la cultura del Bronce Manchego, la del Bronce Valenciano y los Campos de Urnas del Noroeste.
[editar] Aportes externos a la cultura íbera
[editar] Invasiones y colonizaciones
Los iberos fueron invadidos por distintos pueblos, los Fenicios, procedentes del norte de África, los griegos, los celtas, procedentes de europa, los cartagineses, herederos de los fenicios y finalmente los romanos.
Fenicios: los fenicios establecieron colonias comerciales por la costa sur y sureste de la península ibérica, comerciando con las distintas tribus iberas asentadas allí e influenciándolas, aunque muy poco, culturalmente y tecnológicamente.
Griegos: los griegos eran coetáneos de los fenicios, se estableciero en la costa sur, la sureste y la este de la península, se disputaban el comercio y las riquezas de la península con los Fenicios.
De la invasión de los Fenicios y los Griegos, cabe destacar, la guerra entre el mayor de los reinos de las tribus iberas, Tartessos, con los Fenicios, que en medio de la lucha entre estas 2 potencias, se vió inmersa en sus disputas, ya que esta tribu dejo de comerciar con los Fenicios para comerciar casi exclusivamente con los Griegos, ésto les hizo ganarse la enemistad de los Fenicios, con los que entrarían en una guerra que finalmente perderían y acabaría con el dominios de su reino.
Celtas : los celtas se adentraron desde los Pirineos, aunque también se dice que podían haber llegado desde el mar, por la costa norte. Se establecieron por todo el norte peninsular y la meseta central e incluso, en el suroeste, empujando y relegando a las tribus iberas a la zona sur y sureste de la península, aunque después, las tribus iberas lograrían "reconquistar" toda la meseta central y gran parte del norte, propiciado por el empuje de las tribus Galas sobre las tribus iberas trasnpirinaicas, que les obligo a retroceder a la península y aislar a los celtas de las propias influencias célticas de Europa.
Cartagineses: los herederos de los Fenicios, se disputaron la península con el imperio Romano.
Romanos: tras las I guerra Púnica con Cartago, se adentraron en la península para hacer frente y detenet el poder de los Cartagineses. Para después conquistar Hispania cosa que no les resultaría nada fácil, ya que, aún siendo la primera provincia Romana en invadida, fue la última en conquistarse, nada más y nada menos, que 200 años tardaron en conseguir subyugar a todas las tribus Hispanas.
[editar] Tartesios
La primera agricultura de Andalucía se encuentra aislada, desconociéndose de dónde pudo haber llegado. Parece ser, en cualquier caso, anterior en hasta mil años a la llegada de la cerámica Impreso-Cardial.
Posteriormente, sin embargo, Andalucía occidental ha dejado un registro arqueológico muy débil y continuista, percibiéndose a menudo influjos de Portugal y Extremadura. Hacia 1800 adC. aparecen en el sur de Portugal y en algunas localizaciones de Andalucía y Extremadura una serie de grupos difusos que, por conocer el bronce pero por nada más, pueden vincularse hipotéticamente con El Argar. Quizás pueda existir una relación con la expansión de los llamados Pueblos del Mar. También existe la teoría de que puedan ser grupos indoeuropeos. Los historiadores no acaban de ponerse de acuerdo en cuanto a los antecedentes de Tartessos.
Pero realmente no puede hablarse de una cultura tartésica hasta la fundación de Sexi (Actual Almuñécar), Toscanos (en Málaga) y Gadir por los fenicios. Los prehistoriadores se refieren a ella comúnmente con el apelativo de "orientalizante", subrayando la creciente influencia púnica presente en ella. Se cree que los Turdetanos, uno de los pueblos íberos, son sus descendientes culturales y ocuparon su terreno.
[editar] Fenicios y cartaginenses
La antigua Iberia fue objeto de las ambiciones coloniales de los fenicios primero, que hacia el siglo IX adC. fundaron su primera colonia ultramarina en el otro extremo del Mediterráneo, Gadir, buscando con seguridad las exuberantes y míticas riquezas minerales de la península y otros territorios atlánticos. También fundaron toda una serie de colonias por las costas andaluzas, como Toscanos (Torre del Mar) , Malaka (Málaga) o Abdera (Adra), en Almería. Hay constancia de sus explotaciones en la península sobre todo de metales (oro, plata y estaño), en la zona de Río Tinto, y en otras minas de la provincia de Huelva. Todas estas explotaciones trajeron mucha riqueza, no sólo para los fenicios, sino también para las clases altas de los indígenas de la zona, como se muestra en algunos tesoros encontrados en algunas necrópolis de la época.
Los cartaginenses eran pueblos cananeos de origen fenicio asentados en la costa africana. Ya antes de la Segunda Guerra Púnica contra Roma, tuvieron un papel importante, sobre todo por su explotación de la península y las colonias que fundaron, como Ebysos o Ebousos (actual Ibiza). Esa colonización comenzó en el siglo V adC. A raíz de la enorme deuda que contrajeron con Roma en la Primera Guerra Púnica, comenzaron la explotación masiva de la península, sobre todo de metales, como la plata. Tuvieron que vencer fuertes resistencias indígenas como las de los guerrilleros Istolacio e Indortes.
[editar] Griegos
Los griegos entraron primero en contacto con Tartessos durante el siglo VIII adC. Fundaron más tarde asentamientos en Cádiz, Málaga (Mainake) y Alicante.
Los griegos focenses, procedentes del Asia Menor, fundaron asentamientos en la costa noroccidental mediterránea, como Massalia y posteriormente Emporion, Rhode, en el golfo de Rosas o Ullastret. La fundación de Emporion por los griegos marca el inicio de la disputa entre fenicios y griegos por las riquezas de las Hespérides, en la que los íberos, al ocupar la región costera mediterránea, se verán envueltos inevitablemente.
[editar] Ejército ibero
Aunque tampoco se tiene constancia de como se organizaban los ejércitos ibéricos, parece ser que aún no contando con una indumentaria, un armamento y una organización, regular y uniforme, como la del ejército romano, según parece por los relatos contados por historiadores de la antigüedad, de batallas contra los ejércitos iberos, su ejército sería irregular, es decir, reclutado según las circunstancias, aunque también es cierto, que había una fuerte jerarquía guerrera, de las más altas en la sociedad ibérica, que se dedicaba exclusivamente a la guerra, tan ligada a la sociedad y cultura ibérica. Como parte de un ejército no regular, los iberos tenían que procurarse según sun medios, sus proìas armas y protecciones, de ahí la variedad de combinaciones de éstas.
[editar] Formaciones y organización
Una de las formaciones de los ejércitos iberos, era la de una formación cerrada, parecida a la del ejército romano, así se cree, ya que los mercenarios iberos contratados por roma, se adecuaban perfectamente a la formación cerrada romana, lo que hace pensar a los expertos, que los soldados iberos, estaban acostumbrados a formar así. Prueba de esto son las batallas por ejemplo, contra los Ilergetes, en la que el ejército ibero, formaba en formación cerrada y compacta. Otra formación propia de los ejércitos iberos, es la de la guerrilla, la forma natural de guerrear de los iberos, Viriato, el jefe de los Lusitanos, utilizó estas tácticas guerrilleras para combatir a las legiones romanas consiguiendo grandes victorias que le hicieron merecedor del nombre de "El terror de Roma". Todos los ejércitos iberos estaban comandados por un Caudillo, un jefe militar que era elegido por los propios guerreros para llevarles a la batalla. Es inpensable pensar, que no había más generales que este caudillo, ya que un ejército de hasta 10.000 hombres e incluso más, no podía ser comandado por una sola persona. La muerte de Viriato, es un ejemplo de que el caudillo también tenía sus capitanes para diriger a sus tropas, ya que fueron sus lugartenientes de éste los que le asesinaron.
[editar] El guerrero ibero
Su carácter fue descrito por los griegos, quienes se fascinaron por unos soldados que se lanzaban al combate sin miedo alguno y que resistían peleando sin retirarse aún con la batalla perdida, los guerreros a los que se referían eran mercenarios iberos reclutados por los griegos para sus propias guerras. Los romanos también volvieron hacer incapié después, en el carácter guerrero de los iberos, cuando, una vez eliminada la amenaza cartaginesa, se lanzaron a la conquista de Hispania, coincidiendo con los griegos en el valor y el desprecio a la muerte en la batalla que demostraban los iberos, tanto roma, como cartago, los contrataban como mercenarios. Roma también se refiere al ibero, como un soldado muy leal, la "devotio", un juramento que consagraban a algún Dios, al cual ofrecían seguramente su vida por la de su caudillo y que los ligaba a él, hacía que esta "guardia personal" jamás sobreviviera a su jefe, ya que tanto como si ganaban, como si no. Si su caudillo moría, ellos también lo hacían, ya fuese luchando hasta morir, o suicidándose si le sobrevivían en la batalla. Cosa que aprovecharon algunos emperadores romanos, que mediante este ritual sagrado, se rodeaban de iberos porque sabían que tenían asegurada su lealtad y que el valor y el arrojo de estos guerreros, les protegería aún en las circunstancias más adversas y desfavorables.
[editar] Armamento
El armamento del guerrero ibero, no era ni mucho menos regular, pero si era muy similar independientemente de las distintas tribus.
Escudos
La caetra: el escudo propio de los iberos, un escudo circular no muy grandre, que se sujetaba al cuerpo del soldado mediante unas tiras o cuerdas de cuero que pasaban por el hombro y que le otorgaban gran movilidad, para combatir por el terreno tan irregular de la península. Este escudo podía tener variaciones en su protección metálica delantera.
Escudo ovalado : también utilizaban un escudo ovalado, parecido al de los celtas, y del que se dice es su procedencia. Ofrecía muy buena protección contra las infanterías pesadas, sobre todo las romanas, con als que más lucharon. Ambos escudos eran adornados con símbolos y colores, sobre todo en el ovalado, en el que sus símbolso han pasado a ser casi un emblema por el qeu se reconoce a los iberos.
Espadas
Gladius Hispaniensis : la espada ibera por definición, la que el imperio romano adoptó para sus legiones y que bautizaron como "gladius hispaniensis" osea, "espada Española". Era un arma simple pero de gran calidad, y que lso iberos utilizaban para "pinchar" al enemigo, cuando avanzaban en formacióny cuando el enemigo se descubría, auqnue también sería empleada para asestar "tajos". Esta espada no era muy grande, lo que le otorgaba una gran movilidad en las batallas, cuando el espacio faltaba. Su forma no era recta de su base a la punta, si no que se estrechaba y volvía a ensancharse a medida que iba hacia la punta y de nuevo, antes de llegar se estrechaba para formar la punta. La hoja se podía utilizar por los 2 lados y por la punta, al ocntrario que la falcata, que sólo se utilizaba un lado, para dar un golpe cortante o su punta para atravesar al anemigo. La empuñadura de este arma formaba un disco en su parte central y después otro medio disco en la punta, así se faovrecía el agarre de la espada. Esta espada ha tenido muhcas variantes, tanto por parte de roma, como por parte de las tribus ibéricas con influencia celta, o las propias tribus celtas de la península, ailadas de las tribus celtas del resto de europa, estos modelos se diferenciaban sobre todo por su empuñadura, que podría acabar en dos esferas, en una, etc.
Falcata : también utilizaron una espada de la que tampoco se sabe su origen, pero que posiblemente fuese de origen griego. Esta espada no tenía muhco que ver con el modelo que parece ser trajo grecia, ya que esta espada fue, remodelada casi por completo. Su curvatura, su forja, su modelación, todo, fue cambiado, o quizás fuese ya así y que los griegos adoptaron de otra manera. Sea cual fuere su origen, esta espada infundía casi tanto terror como la "gladius hispaniensis", se creaba dejando el hierro oxidar, hasta que solo quedase su núcleo más puro, lo que ofrecía una dureza enorme a la espada. Después, se fundía y se le daba la curvatura, ( no todas tenían la misma curvatura) y el tamaño del propio brazo del guerrero, es decir, cada "falcata" era un arma única, ya que variaba la longitud del brazo de su portador y por lo tanto la de su hoja.La medida se tomaba desde el dedo corazón, hasta el codo del brazo del guerrero. Esta espada, de igual modo que la "hispaniensis" llevaba acanaladuras en su hoja, para darle mas ligereza. Su hoja se utilizaba para pinchar con la punta y para dar tajos por la parte inferior de la espada. Las empuñaduras de estas armas, solían tener forma de cabezas de animales, como caballos y aves. Formaban un ovalo que rodeaba la mano y que se cerraba en su parte de los ndillas, para poder dar golpes con la empuñadura si era preciso, pero se hacía, sobre todo, para proteger la mano de los ataques con espada de los enemigos.
Otras espadas:también se han encontrado espadas que parecen ser ritualísticas o que por lo menso no eran muy utilizadas por lso guerreros. Hay ejemplares de espadas largas, segurametne utilizadas por los celtas y que no gozaban de mucha fama entre los iberos, por ser armas que ofrecen poca movilidad y que solo pueden ser utilizadas para golper de arriba a abajo cayendo sobre los hombros, limitando muchísimo al guerrero en los combates.
Lanzas
Las lanzas eran armas muy presentes en los ejércitos iberos, tanto las de cuerpo a cuerpo, como las arrojadizas. Las lanzas solían tener 2 puntas, la principal en la parte superior y la secundaria, mas pequeña y débil, en su parte inferior, que se utilizaba para pinchar al enemigo, cuando caia al suelo, o cuadno se rompía la punta principal. El arma constaba de 3 partes, el asta, que era por así decirlo, el palo al que iban sujetas las otras 2 partes, la punta principal, y la punta inferior en forma de cono estrecho. Para sujetar las 2 puntas, se solía incrustar a presión en la madera, para evitar así que se moviesen o se soltasen, como podía pasar con las que estaban atadas, otorgando así más resitencia y dureza en el arma.
Armas arrojadizas y de proyectiles
Las armas utilizadas para desvaratar y aniquilar las líneas enemigas, utilizadas por lso iberos eran muy variadas, pero la que controlaban con más destreza y de las más efectivas eran la honda.
El soliferrum : era un arma completamente hecha de hierro completamente, más larga que un hombre. Se utilizaba para lanzarla, aprovechando el peso y la superficie circular en punta de este arma, para conseguir atravesar cualquier escudo y armadura enemiga. Se podía utilizar un palo, a modo de resorte, que le otorgaba mayor empuje al soliferrum.
La honda : este arma simple y aracaica, a simple vista puede parecer poco menos que inofensiva, pero no es así, un proyectil lanzado por un hondero, podía matar de un único golpe al enemigo, la fuerza centrífuga y centrípeta, de la que se vale la honda, sumada al peso de los proyectiles, que eran lanzados a la vez y en gran número, pódia hacer estragos en las líneas enemigas, ya sea por su mortalidad, o deshaciendo las líneas enemigas desorganizando y ofreciendo huecos a la caballería y al infantería enemiga con los que aplastar a las tropas enemigas. Los honderos iberos más famosos fueron los baleares, tropas de élite utilizadas por cartago sobretodo y por roma después. Los honderos iban equipados con hondas de distintos tamaños que utilizaban según el proyectil y la distancia a la que querían llegar, las llevaban enrolladas en el cinturón y siempre llevaban una honda atada en la cabeza a modo de diadema. Los proyectiles podían ser mezlca de barros, piedras, e incluso de metal. Los pryectiles podían ser redondos y con una forma "apepinada", que guardaban en un zurrón que llevaban en la cintura.
El arco: se tiene constancia de que el arco era utilizado por los iberos, aunque era practicamente relegado para la caza de animales. La honda hacía mejor el papel de arma a distancia para los iberos.
Hachas
Hacha bipenne : aunque poco comunes, parece ser, que las tribus del norte de la península, podrían haber utilizado este tipo de hacha, no sería extraño dado el rudo y salvaje carácter de las aisladas tribus del norte.
Puñales y cuchillos
Pugio : es un puñal que también adoptó roma para su ejército. Media un palmo (del dedo corazón hasta la muñeca), muy parecido a la gladius hispaniensis.
Cuchillo afalcatado : este cuchillo se llevaba en la vaina de la falcata, junto con otras puntas de lanzas de repuesto. También se solía utilizar en ritaules de sacrificio de animales.
Corazas y protecciones
Había varios modelos de coraza una era la circular, la de escamas y la de anillas.
Circular : la armadura por excelencia de los iberos era una simple pero efectiva coraza, que cubría las partes más vitales del pecho y de la espalda. Se ponía sobre una especie de coraza de cuero y sobre una superficie acolchada para amortiguar los golpes contra el cuerpo al pararlo. Solía estar decorada con una cabeza de lince, un animal sagrado, vinculado con el mundo de los muertos, quizá haciéndo ver que el dios del inframundo les protegía ya la muerte huía de él. Se sujetaba pasando por el hombro y debajo de los brazos, lo que también ofrecía en menor medida una pequeña prtección contra los tajos de las espadas.
Escamas: era una protección de la que aún no se ha encontrado ningún resto arqueológico, era como uan especie de piel de serpiente, que ofrecía movilidad y a la vez una buena protección, debido a que no se han encontrado ejemplares, no se sabe como se hacían, ni como se sujetaban las placas de escamas. Había varios modelos, uno cubría únicamente el torso por delante, otro que cubría además de esto, lso laterales, y la más completa, que cubría pecho, laterales y espalda. Debajo de estas protecciones se solía llevar una faldiquera de tiras de metal, parecida a la protección de anillas de los celtas. Todo conbinado para ser una infantería pesada resistente y móvil.
Anillas: está protección llego a manos de los iberos, por la influencia de los celtas. Esta protección consistía en anillar a un anillo de metal otros anillos y estos anillso a otros y así sucesivamente. Esta proteción, aunque un poco pesada, ofrecia mucha movilidad y una buena protección contra los tajos. Solía cubrir desde el cuello hasta la pierna, además se añadían unas hombreadas de anilals también, para proteger los golpes de filo de las grandes espadas celtas.
Protecciones de cuero: además de estas corazas, solían llevar protecciones de grueso cuero curtido, para que los tajos "revotaran" y no les hiriesen los filos de las espadas al utilizarlso de esa manera. Estas protecciones se solían llevar sobre todo con la coraza circular, era una especie de capa que se introducía por la cabeza y que terminaa en forma de pico por delante y detrás, llegando hasta un poco más abajo de la cintura. También hacían hombreras de este material con el que se protegían la parte superior de los tajos de las espdas y que también ofrecían una superfice que les protegía del contacto de las tiras de cuero que de las que llevaban colgadas los escudos y a veces las espadas.
Protecciones de lana prensada : eran protecciones que se utilizaban para amortiguar los golpes de proyectiles de las hondas, como los tajos de las espadas amortiguándolos y rechazándolos. También se ponían debajo de las corazas para evitar el contacto directo con el metal y para ofrecer una protección suplementaría a éstas.
Cascos
Hay también varios modelos de cascos, unos propios y otros adquiridos por el comercio y por el trato con otros pueblos. Los había de cuero, metal, redondos, en pico...
Cuero : los de cuero eran lo más comunes, solían ponerse en la cabeza de manera que cubriera toda la cabeza, orejas incluidas. Se le ponía fieltro prensado por la parte interior para acolchar la protección y amortiguar los golpes recibidos, no dejando que la cabeza los sintiese en exceso. Iba adornado comúnmente con una crin de caballo tintada en rojo que iba en punta or la parte superior y caia por debajo de la nuca en forma de coleta suelta. Otro forma de adornarla, era con una especie de cabeza de animal delante que iba hasta el cogote en forma de tubo y del que caia una coleta suelta, igual que el adorno anterior. También podía sin ningún tipo de adorno.
Escamas de metal : los cascos utilizados para la infantería pesada, solían ser de metal, ya que la situación requería una mayor protección frente a soldados mucho más armados y protegidos. Se utilizaba con la protección de escamas, era un casco parecido al celta, de una sola pieza, que iba formando escamas hasta acabar en pico.
Celta : el casco celta se utilizó sobre todo en la parte de influencia celta, era un casco liso, acabado en punta larga, solo cubría la parte superior de la cabeza. Los más comunes solían llevar carrilleras que caían del casco protegiendo las mejillas de los soldados, aunque los iberos preferían no llevarlas, porque decían que les molestaba en la lucha. También llevaban una protección en la nuca para evitar cortes decapitantes en el cuello.
Otros cascos : hay otro casco, utilizado sobre todo en la zona turdetana de iberia, que era parecido al de cuero, pero má largo, caía sobre los hombros y llevaba también la crin de caballo. No se sabe con que material se hacía este casco, ya que no se ha encontrado ningún ejemplar de él en las excavaciones.
Grebas
Además de la parte inferior se necesitaba proteger las piernas en los combates, las grebas eran de metal recubiertas de un material lanoso por la parte inferior para evitar el contacto del metal con la piel. Se ataba con con 2 tiras alrededor de la pantorrilla. Se utilizaban tanto 2 grebas (una en cada espinilla) como 1 sola greba (en una pierna) esto, no se sabe por que, pero puede ser que al formar las líneas, quedara una sola pierna, la derecha, seguramente, sin protección, ya que a lo mejor, el escudo ovalado protegería la otra pierna. También podía deberse a la capacidad de armarse que cada guerrero tenía, ya que no eran un ejército regular y se procuraban ellso mismos el armamento.
[editar] Guerras
El solar peninsular, fue escenario de las 2 guerras púnicas que enfrentaron a Roma y Cartago, de la guerra civil Romana, del levantamiento Ilergete, del Lusitano, del Celtibérico, del Cántabro... etc.
[editar] Las guerras Ilergetas
Los ilergetes, en principio fueron aliados de Cartago, pero al ver los excesos cometidos por éstos, cieron en Roma un aliado, enemigo de su enemigo y un liberador. Combatieron contra Roma junto al ejército Cartagines perdiendo la batalla y siendo Indibil capturado. Así que al ver que Roma era más poderosa y viendo el prmetedor futuro con ellos, se pasaron al lado romano, combatiendo contra sus antigüos aliados, los Cartagines. Al descubrir que Roma no era quien ellos pensaban, la hicieron frente. Los caudillos Indibil y Mandonio, miembros de la misma familia, lucharon sólos con su ejército Ibero, contra roma, Indibil perdería la vida en uno de estos enfrentamientos en plena batalla.
[editar] Las guerras Lusitanas
Los Lusitanos se dedicaban a "la rapiña" es decir, a asaltar los cargamentos de Roma, hartos de estos robos, Roma propone la firma de una cuerdo para acabar con estos actos, para ello, acuerdan una reunión en uno de los poblados Lusitanos y dodne ninguno de los 2 bandos iría armado, los Lusitanos fueron desarmados y dispuestos a recibir una suculenta suma por cesar sus actividades, Roma, no hizo lo mismo, esperaron a que estubiesen confiados y celebrando su pequeña victoria para acabar con todos ellos. De los pocos que sobrevieron, estaba un niño que recibiría el nombre de Viriato. Elegido por su pueblo como caudillo, encabezaría la guerra contra Roma, haciéndose con el control casi por completo de Hispania. Utilizando lass tácticas guerrilleras, consiguió vencer una tras otra a las legiones de Roma, un genio militar que emboscaba a a los Romanos sin que se percatasen de la presencia de todo su ejército, y que, con la misma rapidez, hacía desaprecer a todas sus tropas sin dejar ningún rastro, como si fuesen fantasmas. De tal magnitud fueron las victorias de Viriato, que Roma perdio legiones enteras con sus cónsules incluidos, lo que llevo a que Viriato recibiese el apodo de "Terror Romanorum (el terror de Roma)". Ansiosos por tener la cabeza de Viriato, al que nunca habían podido vencer en una batalla, Roma, aprovechó la llegada de unos lugartenientes de Viriato, que iban a proponer la paz y la independencia de la Lusitania, para sobornarlos y prometerles una gran recompensa si mataban a su propio jefe, así lo hicieron, en medio de la noche y mientras Viriato y todo el campamento dormía, le asesinaron. Cuando fueron a cobrar su recompensa, Roma les constestó con esta frase "Roma, no paga Traidores" y los traidores fueron ejecutados, así acabaron con la rebelión Lusitana. Los historiadores antigüos, considerarían a Viriato como el único general de verdad de los Hispanos.
[editar] Las guerras Celtiberas
Estas guerras provocaron casi tanta vergüenza para Roma, como las derrotas de sus legiones a manos de Viriato. La ciudad más importante de la tribu Celtibera, Numantia, resistió los continuos ataques y asedios que Roma les lanzaba, estellándose una y otra vez contra sus muros. Las batallas que allí se libraban, no era como roma esperaba, los guerreros hacían frente a todas las legiones que se presentaban frente a sus muros, horas y horas de luchas sin que los Romanos cieran un atisbo de rendición en los Numantinos. En una de las imnumerables batallas libradas, Roma pidió ayuda a uno de sus aliados para que trajese a sus elefantes. Cuando los Numantinso vieron venir a estos animales, a los cuales nunca habían visto, huyeron a la ciudad aterrorizados, el temor se tornó en victoria, cuando un hondero lazó un proyectil impactando en el ojo de un elefante, que le hizó revolverse y contagiar su locura al resto de los elefantes aplastando a los tropas que estaban detrás de ellos. Los numantinos aprovecharon esta ocasión para contraatacar y acabar con los Romanosy. Tras años de derrotas, se firma la paz con esta ciudad, paz que no duraría mucho tiempo, ya que ni el orgullo ni lso planes de Roma podían permitirse. La guerra comenzó de nuevo, pera, ya nadie quería ir a Hispania, una tierra maldita habitada por invencibles demonios, tal como la describían entonces los propios Romanos. El miedo que las historias de los supervivientes de Hispania contaban, les infundia tanto terror que los jóvenes se cortaron los pulgares para no poder ser alistados en las legiones Romanas. A roma le faltaban soldados, y tenía que reclutarlos a toda costa, pero sus leyes, sólo les dejaban alistar soldados al comenzar el año y dado que el año ya había comenzado, decidieron adelantar el comienzo del año de la primavera a Enero. Para roma, vencer a Numantia, era ya algo más que parte de sus planes de conquista, las continuas derrotas de sus consules, les obligaron a mandar a Numantia a Escipión "El Africano", el que arrasaria hasta los cimientos de Cartago. Cuando llego a Numantia, cercó completamente la ciudad, tanto por tierra, como por agua. El cerco empezaba a dar sus frutos, la escasez de alimentos menguaba la salud y la esperanza de los Numantinos, que tenían muy presentes quien era ahora el que comandaba las legiones de Roma. Sin ayuda y diezmada la ciudad por el hambre y la enfermedad, los Numantinos trataron de negociar la paz en vano. Ya desesperados, el consejo de ciudad se reunió para ver que podían hacer frente a ese situación, acordaron que cada uno era libre de hacer lo que quisera. Algunos de los hombres, mataron a sus familias y después se suicidaron, otros salieron en un último embiste a combatir hasta su muerte, otros huyeron como pudieron, pocos se rindieron esperando venevolencia. La ciudad acabo siendo prendida por sus propios habitantes que no dudaban en lanzarse al fuego. Cuando las tropas Romanas entraron en al ciudad, solo vieron cadáveres tirados por las calles, y esqueletos esqueletos vivientes, que fueron llevados como presente a Roma como prueba de su victoria.
[editar] Las guerras Cántabras
El caudillo que protagonizó una de las últimas revueltas Hispanas, fue Corocota, un bandido más, como los llamaba Roma. Lo más destacable de esta guerra, es sin duda el valor de este caudillo, que se presentó a cobrar la recompensa que los Romanos ofrecían al que trajese su cabeza, no sólo la cobró, si no que además se le permitió salir con vida del campamento Romano.
[editar] Asentamientos
[editar] Las ciudades
Las ciudades iberas estaban construidas en cerros altos que les daban una importante ventaja frente a los enemigos. Estaban amuralladas por muros de piedras y adobe, sobre los que se intercalaban torres de vigilancia y las puertas a la ciudad. Algunas de estas ciudades eran muy numerosas en cuanto a población, llegando a ser hasta de 10.000 personas, como en Numancia. Estas ciudades lo eran todos para sus habitantes, dentro tenían sus casas que solían ser de planta rectangular y también estaban hehcas de adobe sobre una base de piedras a modo de cimientos. Las ciudades estaban bien organizadas, tenían calles asfaltadas de piedras, sobre las que podían circular mejor los carros, y a ambos lados de éstas, mini-carreteras, había aceras de apenas 1 metro por las que podían andar los habitantes. Se han encontrado restos de lo que podían ser grandes desagues para los desechos (excrementos). También hay restos de morteros de piedras con los que moler el grano y otros cereales con los que hacer alimentos.
[editar] Castillos
Cuando las ciudades caían frente al enemigo, la población huía hacia los castillos que tenían como últimos refugios. Las ciudades de las mismas tribus e incluso de otras, solían ayudarse cuando había algún conflicto. Las ciudades de todas las tribus tenían un contacto constante, e incluso contrataban grandes cantidades de soldados para sus guerras. Al mando de las ciudades estaba un consejo en el que se tomaban las decisiones importantes.
[editar] Sociedad
La sociedad ibera, estaba fuertemente jerarquizada por distintas clases sociales muy dispares, todas ellas con una perfecta y bien definida función para hacer funcionar correctamente una sociedad que dependia de ella misma para mantener a su ciudad.
[editar] La clase guerrera
Su clase guerrera y noble era la que contaba con mas pritigio y poder dentro de estas, también tenían grna importancia la clase sacerdotal, en el que las mujeres, como se observa en los túmulos funerarios, eran el enlace de la vida y a la muerte.
[editar] La clase sacerdotal
Las sacerdotias gozaban de gran prestigio, ya que eran ellas las que estaban en continuo contacto con el mundo de los dioses, aunque también hay hombres que desarrollaban una taréa mística, prueba de ello son los sacerdotes lusitanos, que leían el futuro en los intestinos de los guerreros enemigos.
[editar] La clase artesana
Otra de las clases era la de los artesanos, apreciados porque de ellos salían las vestimetnas con las que se vestían y resguardaban del frio, los que les daban calzado, los que les daban vasijas en las que guardar agua y alimentos y sobre todo, por ser los que les hacían a medida, las armas y armaduras con las que se distinguían de las otras clases más bajas.
[editar] Otras clases
Finalmente, estarían los que se podía llamar "el pueblo llano" gente de distintos oficios y que se dedicaban a los trabajos mas duros. Aparte de las armas, lo que otorgaba también gran prestigio y hacia ver su poder y su nobleza, eran los caballos, que eran parte de la clase más pudiente, aunque los mulos, también eran muy pareciados y muy bien pagados, ya que eran lso que transportaban de un lado a otro, grandes cantidades de casi cualquier cosa.
[editar] Vestimentas
Los iberos se vestían con telas de distintas calidades, según su poder económico.
[editar] Guerreros
Según los textos antigüos, la prenda más habitual era un vestido de tela, como la de los romanos, con el ribete en rojo.
[editar] Sacerdotisas
Las sacerdotisas eran quizás las que más adornos tenían. De ellas vienen la mantilla y la peineta, con la que se solían cubrir la cabeza y el cuerpo, un ejemplo de ello es la dama de elche, y los moños que hoy se pueden ver en partes de valencia.
[editar] Prendas de vestir
Otra prenda muy valorada, era el sagum, una capa de lana, que protegía del duro frio. Otra de las prendas que aún existen hoy, es una tela que a modo de diadema utilizaban los guerreros para recorgerse el pelo. Su calzado era unas alpargatas, que se ataban a la pierna y el pie, en el invierno se cubrían los pies ya las piernas con unas botas de piel y pelo de animal.
[editar] Mundo divino
Poco se sabe del mundo de los dioses de los iberos, lo poco que se sabe es gracias a escritos de historiadores y filósofos e historiadores antigüos y a algún que otro resto arqueológico. Lo que si se tiene constancia, es que los animales como, los toros, los lobos, los linces, los buitres... etc. formaban parte de este mundo, ya fuese como representación, como enlace del mundo mortal y sus gente con el divino, o como dioses propiamente dicho.
[editar] Animales sagrados
El toro, representaría la virilidad, la fuerza, etc. El lince estaba vinculado al mundo de los muertos. Los buitres llevaban las almas de los guerreros muerto en las batallas, al mundo de los dioses. No se puede decir mucho más, ya que hay poca información sobre estos asuntos.
[editar] Funerales
En los funerales se peleaba sobre la propia tumba hasta la muerte, como en el entierro de Viriato. En los túmulos estaban las armas del difunto, al que se incineraba y se entroducía en una vasija de barro adornada. Hay túmulos con muchos recipientes de barro a los pies de una dama, como la de Baza, que esta sentada en una especie de trono alado, y que guarda y protege los restos y los ajuares funerarios de estos.
[editar] Santuarios
Otra característica del mundo divino, son las grutas o cavernas, en las que se dejaban pequeñas piezas llamadas exvotos como ofrenda a algún tipo de Dios. Estas figuras, son tanto de mujeres sacerdotisas, como hombres guerreros a pie o a caballo, otras están sacrificando algún animal con un cuchillo, otras están mostrando su respeto, con la mano en alto, o con ambas manos abiertas, etc.
[editar] Yacimientos arqueológicos
[editar] Bibliografía
- ESCACENA, J. L., 1987: El poblamiento ibérico en el Bajo Guadalquivir, Iberos. Actas de las I Jornadas sobre el Mundo Ibérico (1985), Jaén, 273-299.
- PRESEDO, F., 1980: Los pueblos ibéricos, Historia de España Antigua. I. Protohistoria, Madrid.
- Ruíz Rodríguez, A. y Molinos, M. (1993), Los iberos. Análisis arqueológico de un proceso histórico, Barcelona, Editorial Crítica. ISBN 84-7423-566-9.
- Molinos, M. et al. (1998), El santuario heroico de "El Pajarillo" (Huelma, Jaén), Jaén, Universidad de Jaén. ISBN 84-89869-36-7.
- Adolf Schulten, Hispania: Geografía, etnología e historia..
- Adolf Schulten, Numancia.
- José Ignacio Lago, Numancia 133 a.C. : Eterno monumento a la libertad e independencia..
- Untermann, Jürgen : Monumenta Linguarum Hispanicarum, Wiesbaden. (1975): I Die Münzlegenden. (1980): II Die iberischen Inschriften aus Sudfrankreicht. (1990): III Die iberischen Inschriften aus Spanien. (1997): IV Die tartessischen, keltiberischen und lusitanischen Inschriften.
[editar] Véase también
[editar] Enlaces externos
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